La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner planteó que la Argentina está en una etapa en que se vuelve necesario "discutir la matriz productiva" y los presupuestos a cada distrito para "reparar inequidades". "No tenemos que volver a un modelo que fracasó y que tenía como objetivo achicar el Estado", remarcó, crítica con el gobierno saliente.

"Estamos ante una etapa de Argentina en la que tenemos que discutir la matriz productiva; los presupuestos de los distritos. Capital Federal tiene cada vez más habitantes y recibe más recursos que el resto. La provincia de Buenos Aires crece geométricamente y demanda cada vez más inversión. Hay que reparar inequidades", sostuvo al participar del acto de asunción de Jorge Ferraresi a su segundo mandato como intendente de Avellaneda.

Sobre esto, planteó que en Buenos Aires, con 15 millones de habitantes según el censo de 2010, "no es que los que gobernaron no hicieron nada, sino que la multiplicación de la población demanda una infraestructura y una inversión intensiva", y comparó que la Ciudad de Buenos Aires hoy tiene 2 millones 890 mil habitantes y "casi 500 mil millones de presupuesto". "Estas cosas tenemos que discutirlas sin enojarnos, con racionalidad absoluta. No es una cuestión de peronistas o antiperonistas. Es discutir dónde tenemos que asignar los recursos", puntualizó.

"Las obras que se encaren en un futuro deben tener un sentido redistributivo. Hay que plantearlas en el Consejo Económico y Social que es el organismo que propuso Alberto (Fernández), pero también en la sociedad, en los clubes, en los barrios. No tenemos que volver a un modelo que fracasó y que tenía como objetivo achicar el Estado", remarcó la ex senadora.

En este marco, confesó: "Es muy difícil ser presidenta de la República Argentina y que todos te quieran. Lo que yo elegí es quiénes quiero que me quieran... el pueblo, los trabajadores y los jóvenes. Y eso nunca es gratis".

La vicepresidenta destacó la firma del decreto presidencial que declaró ayer la emergencia laboral y fijó la doble indemnización para los despidos por un período 180 días. "Es un acto de justicia", celebró, y recordó que en 2016 el ex presidente Mauricio Macri vetó una iniciativa similar sancionada por el Congreso.

"Recuerdo que esa ley que prohibía los despidos por 180 días fue vetada por el gobierno saliente y eso se anunció en una fábrica como Cresta Roja, en la que 2000 trabajadores se quedaron sin empleo. Pensar que eso se festejaba. ¿Dónde estarán ahora esos empleados", se preguntó la ex jefa de Estado.

Cristina aseguró que para una mujer "nunca es fácil ejercer el poder y quedar bien", porque para "corregir las injusticias de una sociedad hay que tomar decisiones y eso a veces no cae bien".

"Sin querer compararme, le digo a Florencia (Kirchner): '¿Te imaginás qué hubiera pasado con un hijo de Perón y Evita?' Pero no me quejo. Nadie puede esperar que te quiera todo el mundo, pero yo elijo que me quiera el pueblo, los jóvenes y los trabajadores", subrayó.