La vicepresidenta y titular del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, dio inicio a las 11.37 a la sesión de la Asamblea Legislativa, en la que el presidente Alberto Fernández realiza la Apertura de las esiones ordinarias 2021 del Congreso.

A continuación, se izó la Bandera Nacional, se entonó el Himno Nacional Argentino, se designaron las Comisiones de Recepción de Exterior e Interior y se dispuso un cuarto intermedio a la espera de la llegada del primer mandatario al recinto del Congreso.

El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, fue el encargado de izar la bandera.

El protocolo indica además que se desgina a una comisión de legisladores que recibe en el exterior del Palacio Legislativo al Jefe de Estado y otra comisión que lo acompaña internamente. En el primer caso fueron designados para integrar la Comisión de Exterior a los legisladores Anable Fernándes Sagasti, María Sacnun., Hugo Yasky Maria Piccolomini . Para la comisión de interior,  Carlos Caserio, Gladys González, Paula Penacca y Ximena García.

En la previa a la sesión se realizaron los procedimientos de limpieza y control de seguridad en el recinto.

Antes de la sesión, los perros entrenados recorren las bancas 
La alfombra roja sobre la explanada de la avenida Entre Ríos 

La sesión comenzó con un grito del diputado opositor, Fernando Iglesias, hacia la vicepresidenta porque no usaba barbijo. "El poder es transparente, si lo querés mirar. La falta de barbijo da un mensaje inconfundible acerca de quién está por encima de la ley", tuitó el legislador que se quejó en voz alta. "Ponete el barbijo", lanzó. 

También el jefe de Estado recibió gritos del diputado Iglesias en varios tramos del discurso.

Iglesias no fue el único que lanzó gritos. El diputado de Juntos por el Cambio, Waldo Wolff, apuntó contra el escándalo de las vacunas vip. Cuando el Presidente hablaba del plan de vacunación, el legislador espetó: "vacunar a los amigos es delito".

La sesión con grandes protocolos ubicó a los ministros en los balcones del recinto cuando suelen estar cerca del Presidente junto a miembros de la Corte y Gobernadores. 

Los gritos no se frenaron con el correr del discurso presidencial. A pocos metros de Fernández se sentaron Iglesias y Wolff. El jefe de Estado trató de frenar las agresiones verbales ela lectura del discurso. "Tuvo cuatro años para hablar”, le lanzó a Iglesias en medio de aplausos.