A pocas semanas de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del 11 de agosto,  la ex presidenta y actual pre candidata a vicepresidenta de la Nación por el Frente de Todos, Cristina Fernández de Kirchner, presentó su libro “Sinceramente” en el teatro del NH Gran Provincial, en una sala colmada y una multitud de vecinos apostados en un sector de la rambla.

Por primera vez, el mensaje tuvo más tono de campaña que de presentación de un libro, algo que ella misma se encargó de aclarar al comenzar su discurso. “No podemos ignorar que estamos en período electoral”, afirmó.

La compañera de fórmula de Alberto Fernández tuvo momentos polémicos, como cuando apuntó que "ahora se come comida marca pindonga",  le apuntó a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y criticó el "coacheo" de los dirigentes oficialistas al tiempo que buscó apuntalar a Axel Kicillof, sobre quien dijo que “sería estupendo que la Provincia tuviera un gobernante que entendiera qué pasa con la Economía”.

CFK estuvo acompañada por el escritor Marcelo Figueras y cuando terminó el acto salió a saludar a la multitud junto a Kicillof y la pre candidata a intendenta de General Pueyrredón Fernanda Raverta.

Más que hablar sobre su libro, se metió de lleno con la cuestión política y afirmó que “más allá de los coucheos evidentes que tuvieron varios candidatos para poder ganar, algo con lo que está claro se puede ganar una elección, cuando tenés que gobernar no hay coucheo que valga".

De inmediato, se refirió a las declaraciones de la gobernadora Vidal, quien en una reciente entrevista vinculó el aumento de la desocupación con el crecimiento poblacional. Cristina afirmó que se "sorprendió su respuesta frente a ese tema. Dijo que la desocupación creció porque nació más gente. Es un disparate total. O lo dijo para salir del paso o la asesoraron así. Y si la asesoraron así, los bonaerenses estamos en graves problemas”.

También dedicó críticas al presidente Mauricio Macri: “Nunca pensé que Macri iba a hacer lo que hizo. Tenía mis sospechas pero la diferencia entre la promesa y la mentira ha sido muy fuerte”, afirmó.

Cristina Kirchner hizo responsables de la manipulación a los medios de comunicación.  “No ví este blindaje mediático ni con (Raúl) Alfonsín, ni con (Carlos) Menem, ni con (Fernando) De la Rúa. Por un lado está el blindaje y por otro la manipulación. El blindaje es no decir lo que sucede. La manipulación es agregar cosas basadas en prejuicios para confundir a la gente”, describió.

Y agregó que “capitalismo era cuando estaba Axel de ministro de Economía. Podías consumir, podías viajar. Pero además, los propios medios de comunicación se beneficiaban. Agarrabas los diarios, los dabas vueltas y veías anuncios publicitarios por todas las páginas. Páginas enteras con ofertas, de viajes, de supermercados, de lo que se les ocurra. Incluso, pesaban más los diarios”.

Al hacer referencia a la herencia de su gobierno, afirmó que dejó “un país sin deuda. La pregunta ahora es; ¿cómo se va a devolver la deuda actual? ¿De dónde vamos a sacar los dólares? La deuda con el FMI es de 57 mil millones de dólares. Y hay otra de 160 mil emitida en apenas tres años y medio. Es impresionante, ya es más amplia que durante la dictadura. Entró más plata a la Argentina que en todo el Plan Marshall, que fue la mayor ayuda que dio Estados Unidos a Europa. Pero los resultados de ese plan se vieron, se reconstruyó Europa. Acá me pregunto, ¿dónde están esos 160 mil millones de dólares? Hay gente durmiendo en la calle, fábricas que cierran. Ese 9 de diciembre que entregué el mando, esto, sinceramente, no lo imaginaba”, insistió.

La ex presidenta, que salió acompañada por Raverta y Kicillof a una de las terrazas del NH Gran Hotel Provincial para saludar a la gente que estaba en la rambla, también dedicó unas palabras a la candidata local al afirmar que "Fernanda tiene sensibilidad. Los problemas que tenemos en Argentina requieren capacidad y sensibilidad, con capacidad solo no alcanza. Por eso creo que Fernanda es una apuesta fuerte".

Además, llamó a los marplatenses a organizarse. “Tenemos la responsabilidad de organizarnos. Esto no cambia porque sí. Nosotros pudimos mirar a los trabajadores y saber que nunca los traicionamos. Y no van a encontrar ningún discurso nuestro con promesas. Así y todo, pese a no haber prometido nada, cuando dejé el gobierno sentí que cumplimos con muchas cosas que necesitaba la gente. ¿Que nos faltaron cosas?, y sí, es imposible vivir en un mundo donde todo esté solucionado”.

Confiemos en la sensatez de los argentinos, que no pueden llegar a creer que haciendo lo mismo que hace Macri lograrán tener resultados diferentes”, reveló y agregó: "No nos tenemos que cansar de persuadir, de eso se trata la política. Y estoy segura de que esto lo podemos revertir, sino me quedaría en mi casa".

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