Al presentarse ayer a brindar declaración indagatoria en el marco de la causa que investiga los presuntos pagos de coimas en la obra pública durante la gestión kirchnerista, la senadora Cristina Fernández mediante tres escritos, solicitó la nulidad de todo lo actuado por el juez federal Claudio Bonadio al que calificó de "enemigo " y "brazo ejecutor del macrismo", pidió su recusación y la del fiscal Carlos Stornelli; negó los cargos en su contra, pero además, reclamó se gire el expediente al juzgado federal Nº 10 a cargo de Julián Ercolini quien tiene a su cargo la causa "Los Sauces".

La ex presidenta llegó a la sede de Comodoro Py acompañada por su abogado defensor Carlos Beraldi, el dirigente social Juan Grabois y el ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdés, estos dos últimos cercanos al Papa Francisco, y tras negarse a responder preguntas, presentó los escritos en los que reclamó "la invalidez de todo lo actuado" por Bonadio y Stornelli.

"A partir de la asunción de Mauricio Macri como Presidente he sido sometida a una múltiple persecución judicial, sólo comparable a aquella que se llevó a cabo en tiempos en que se encontraba suspendida la vigencia de la Constitución Nacional", advirtió la ex jefa de Estado, quien denunció además hechos de connivencia entre Macri, Angelici; Stornelli y el empresario Angelo Calcaterra, primo del Presidente e imputado en el caso.

En esa dirección, dijo que según fuentes periodísticas "el acuerdo para definir la situación de Calcaterra se habría gestado" durante reuniones mantenidas entre éste, el titular de Boca, y el fiscal de la causa, en la residencia de Olivos con la presencia del propio presidente, "llegándose a conocer algunos de los diálogos que habrían tenido lugar en dicha reunión". Reclamó además las imágenes de ingreso y egreso desde el 8 de enero a la fecha para saber qué personas visitaron la Casa de Gobierno, la Quinta de Olivos, la AFI y el Ministerio de Justicia y pidió la declaración como testigos de Macri, Angelici, el chofer Oscar Centeno, presunto autor de los cuadernos, y quien fuera su abogado al momento de la detención, entre otros.

En otro escrito, la líder de Unidad Ciudadana recusó a Bonadio y a Stornelli, sostuvo que ambos fueron "elegidos a dedo" y denunció que por su parte "éstos decidieron armar una nueva causa y auto colocarse como competentes para manejarla y sacarla a la luz, como parece ser una costumbre en el fuero federal, cuando las circunstancias políticas resultaran apropiadas".

"La caída abrupta de la imagen del gobierno de turno, el agravamiento de los problemas económicos y las denuncias de corrupción en contra de las máximas autoridades de la alianza gobernante, en particular, la de una de sus figuras emblemáticas por haber recibido financiación para las campañas electorales de los años 2015 y 2017 a través de centenares de personas que negaron haber realizado dichos aportes se constituyó en la oportunidad perfecta", evaluó.

Tras denunciar "graves arbitrariedades" por parte de Bonadio en su contra en otras causas, la ex mandataria apuntó contra la investigación que ahora sigue el magistrado. En esa dirección, recordó que "siguiendo las mismas prácticas delictivas de siempre", el juez "dispuso arrestos ilegales, ordenó procesamientos infundados, trabó embargos millonarios y dictó prisiones preventivas ilegítimas".

La senadora sostuvo que "desde el 10 de diciembre de 2015" le fueron armadas "seis causas penales y todas ellas fueron radicadas en Comodoro Py. De las seis, cinco fueron iniciadas e impulsadas por Bonadío" por "decisión política del Poder Judicial" en coordinación "con el Poder Ejecutivo y los medios hegemónicos" para ungir al magistrado "como brazo de persecución" contra su persona.