Legisladores del oficialismo y de la oposición cruzaron hoy acusaciones en torno a las responsabilidades sobre una supuesta red de espionaje ilegal, durante la reunión de la Comisión Bicameral de Inteligencia en la que brindaron informes el jefe de la AFI, Gustavo Arribas, y su segunda, Silvia Majdalani.

En el encuentro, que se extendió durante poco más de dos horas, Arribas y Majdalani "dejaron claro" que no existe "participación estatal" en la supuesta red de espionaje que investiga el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, informó esta tarde el diputado nacional de Cambiemos, Daniel Lipoveztky.

La reunión transcurrió a puertas cerradas como todas las audiencias de la Bicameral de Inteligencia por tratarse de discusiones de carácter reservado pero desde los pasillos del anexo del Senado donde los periodistas hacían guardia se escucharon recriminaciones a los gritos entre los legisladores y los funcionarios.

Fuentes parlamentarias dijeron luego que algunos de los cruces más picantes fueron entre la subdirectora de la AFI, Silvia Majdalani, y el diputado nacional del kirchnerismo Leopoldo Moreau, quien le recriminaba a la funcionaria el tono en el que le hablaba.

A la salida de la reunión reservada, Lipovetzky relató a la prensa que lo que se desprende de la información aportada es que "no hay intervención de organismos públicos de inteligencia en la causa que está investigando Ramos Padilla".

"Eso es lo que a nosotros nos debe preocupar porque en definitiva lo que tenemos que hacer es velar por el control de la ley federal de inteligencia", sostuvo y cargó contra el falso abogado Marcelo D'Alessio, a quien calificó como "un delincuente".

"Hay que investigar todas las ramificaciones, no sólo a un funcionario judicial, D'Alessio no nació de un repollo. Antes de 2015, antes de que aparezca toda esta organización paraestatal, este hombre fue funcionario del kirchnerismo durante dos años", recalcó.

Detrás de Lipovetzky, el jefe de los senadores del kirchnerismo, Marcelo Fuentes, advirtió -en un diálogo aparte con periodistas- que lo que "quedó claro es que existía una agencia pararela de inteligencia de tal magnitud que no puede existir en Argentina ni en ningún lugar del mundo sin que el Estado tenga conocimiento".

Fuentes discrepó con la versión que dio Lipovetzky al señalar que "no queda claro"si esta organización "tuvo vinculación con la inteligencia oficial y acusó a Arribas y a Majdalani de haber "mostrado una ignorancia absoluta del tema" y de mantener al sistema de inteligencia estatal argentino "al servicio de servicios de inteligencia extranjeros".

Lipovetzky insistió, por su parte, con la vinculación de algunos de los personajes de la rama de espionaje ilegal, como el ex agente de la AFI Rolando Barreiro, con la gestión kirchnerista.

"Barreiro fue funcionario de la AFI casi todo el tiempo de los gobiernos anteriores, ingresó en el 2002 y egresó en mayo de 2016, estuvo muy poco tiempo en esta gestión", precisó el diputado que integra la Bicameral de Inteligencia.

Para el legislador "no hay dudas de que existió" una organización paraestatal dedicada al espionaje ilegal pero descartó que se trate de una red con agentes vinculados actualmente a la AFI y reclamó que se investiguen "todas las ramificaciones" y "no sólo la que implica a un solo funcionario judicial".