Alberto Fernández tiene un desafío importante con respecto a contener la inflación. Viene prometiendo desde la campaña presidencial disminuir el índice que el año pasado terminó casi en 54%.

Durante el discurso del domingo en la Asamblea Legislativa, el Presidente apuntó a la responsabilidad de los empresarios por el crecimiento de los precios. En ese momento no había hombres de negocios escuchando sus palabras en el recinto de la Cámara de Diputados. Este mediodía, a partir de las 12.15, está prevista la presencia de Fernández en la apertura del encuentro que encabezará el titular de la UIA, Daniel Funes de Rioja, también presidente del CICyP (Consejo Interamericano de Comercio y Producción).

Estarán presentes Miguel Acevedo de la Unión Indutrial Argentina y  Daniel Pelegrina de la Sociedad Rural, ambos directivos de la entidad. Será un almuerzo en el Hotel Alvear de la Capital Federal que buscará bajar las tensiones con los sectores que quedaron enojados por el discurso del domingo.

"Que los precios dejen de crecer en Argentina es una responsabilidad de todos. El Estado, este Gobierno Nacional, se va a poner al frente de la batalla contra la inflación usando todas las herramientas legales con las que cuenta", prometió el jefe de Estado en la cadena nacional del inicio de las sesiones ordinarias del Congreso.

El enojo de la Casa Rosada es porque las números de la inflación mostraron un descenso en enero y seguiría en la misma línea en febrero, pero detectaron que aún hay precios de productos que siguen subiendo pese a una  "moneda estabilizada y las tarifas congeladas de los combustibles".

Alberto apuntó a la "responsabilidad a los formadores de precios" y culpó a quienes “preservan su rentabilidad a costa de consumidores condenados a pagar sus excesos preventivos”.  Sus palabras estuvieron dirigidas a los “vivos que se enriquecen a costa de los pobres bobos que estamos condenados a pagar lo que consumimos".