Los restos del expresidente Fernando de la Rúa, fallecido esta madrugada, fueron velados por la tarde en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, a donde políticos y cientos de ciudadanos se acercaron a darles el último adiós.

La ceremonia se realizó a cajón abierto, con el bastón y la banda presidencial que utilizara de la Rúa colocados junto al cuerpo, y un crucifijo detrás. "Lo vamos a despedir como corresponde, era un patriota que dio todo por el país", expresó su viuda Inés Pertiné antes de que comenzara formalmente el velatorio.

Los primeros en acercarse, con el espacio aún cerrado al resto del público y por un lapso de 10 minutos, fueron el presidente Mauricio Macri y su esposa Juliana Awada, quienes saludaron a Pertiné y a sus hijos Antonio, Fernando y Agustina.

Luego, se hicieron presentes varias de las figuras del ejecutivo actual, como la vicepresidenta Gabriela Michetti; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Interior, Rogelio Frigerio; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich (además, exministra de Trabajo del mandatario fallecido); el canciller, Jorge Faurie; el ministro de Defensa, Oscar Aguad; y el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis.

También asistieron a la ceremonia fúnebre congresistas del oficialismo como Luis Naidenoff ( UCR), Esteban Bullrich (PRO) o Mario Negri ( UCR), quien a la salida afirmó que "independientemente de los juicios de valor que se hagan sobre su gestión", De la Rúa "fue un hombre honesto" y "no un ladrón".

Por su parte, exfuncionarios del mandatario radical, como el expresidente de la Cámara de Diputados Rafael Pascual o el excanciller Adalberto Rodríguez Giavarini, también concurrieron a dar el pésame.

Otros dirigentes, como los gobernadores María Eugenia Vidal (Buenos Aires), Juan Schiaretti (Córdoba) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis) no fueron de la partida pero enviaron coronas de flores fúnebres que adornaron los pasillos contiguos a la sala velatoria. 

En paralelo, cientos de ciudadanos también se acercaron al Parlamento a despedir los restos de De la Rúa, generando una cola que por momentos llegó a dar la vuelta a la esquina.

Finalizada la ceremonia en el Congreso, los restos de De la Rúa fueron trasladados alrededor de las 20 a la sala de velatorios O Higgins, en el barrio de Núñez, donde quedará en guarda hasta el miércoles. Desde allí saldrá a las 11:00 el cortejo al Parque Memorial de Pilar para su inhumación.