El ministro de Justicia Germán Garavano defendió la reforma del Régimen Penal Juvenil que impulsa el Gobierno al considerar que "sería una ley modelo para la región y gran parte del mundo" ya que, fuera de una baja de la imputabilidad, plantea "un régimen socio-educativo, reintegración social y trabajo que actualmente no existe".

Garavano agregó que bajar a 15 años la edad de imputabilidad "es un tema marginal" entre los 100 artículos del proyecto. También apuntó que, en caso de que se lograra aprobar en el Congreso, la iniciativa permitiría saldar una "deuda de la democracia", ya que daría las herramientas para que "el Estado, cuando un joven tome la senda del delito, pueda sacarlo del espiral delictivo".