El debut del programa "Duro de Callar" que desde este domingo comenzó con la conducción del periodista Tomás Méndez, dio a conocer un informe en el cual mostró el esquema de ingresos a la Oficina Anticorrupción de varias personalidades políticas y empresarias que estuvieron vinculadas a la causa denominada popularmente como los "Cuadernos de la Corrupción", en la cual varios empresarios admitieron haber pagado sobornos para mejorar su posición en el acceso a obras públicas. Con esas declaraciones como "arrepentidos", consiguieron mejorar su situación procesal y quedar en libertad.

El caso se difundió el 1° de agosto de 2018 en pleno gobierno de Mauricio Macri, cuando el juez Claudio Bonadio, ya fallecido, dispuso una serie de detenciones y allanamientos a partir de las revelaciones que publicó el diario La Nación de los cuadernos de viaje de Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta, ex funcionario del Ministerio de Planificación Federal durante el kirchnerismo.

Entre las personas investigadas se contaron unos 30 empresarios empresarios o directivos de empresas que presuntamente pagaron coimas a funcionarios. Entre ellos se incluyeron  Ángelo Calcaterra (ex CEO de IECSA), Carlos Wagner (Esuco), Luis Betnaza (Grupo Techint), Gerardo Ferreyra (Electroingeniería SA),  Benito Roggio (Benito Roggio e Hijos SA) y Juan Chediack, ex presidente de la cámara de la construcción.

Chediack se presentó ante el fiscal Carlos Stornell para dar detalles de su relación con funcionarios, y según se mostró en "Duro de Callar", estuvo en las oficinas de la Oficina Anticorrupción que en ese momento estaba a cargo de Laura Alonso, la funcionaria que fue cuestionada por la falta de impulso a las causas sobre presuntas irregularidades en el gobierno macrista. 

El programa "Duro de callar" debutó en la pantalla de Crónica HD

Otro de los "arrepentidos" que pasó por la Oficina Anticorrupción de Alonso en el marco de la causa fue el ex ministro de Hacienda de Néstor Kirchner en Santa Cruz, Juan Manuel Campillo.

Sobre el funcionamiento del entramado para "preparar" a los testigos en la causa, el dirigente y ex diputado, Leopoldo Moreau, sostuvo que "hubo un sistema montado, como una serpiente de varias cabezas, en las que actuaban también la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), la Unidad de Información Financiera (UIF), Migraciones haciendo espionaje de los movimientos de jueces y la AFIP haciendo inteligencia interna, además del Servicio Penitenciario Federal".