En el marco de la cumbre de ministros de Medio Ambiente del G20, el movimiento cívico y social Avaaz lanzará una campaña en el diario Financial Times para llamar a los "países ricos" a reconocer su deuda ecológica y a comprometer un financiamiento concreto en las acciones para mitigar el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.

En el Financial Times, Avaaz publicará una solicitada con el título: “La gente tiene hambre de esperanza” en la que se destacan cinco de los líderes ambientales del G20, entre los que se encuentra el ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandie, como los dirigentes que tienen la posibilidad de destrabar las negociaciones internacionales sobre la problemática del cambio climático.

“Cada vez es más claro que proteger el ambiente es la única salida para estabilizar nuestras economías, idea que ha sido reconocida por los ministros de finanzas del G20, al indicar que siguen siendo prioridades urgentes, ahora toca que los ministros de medioambiente hagan lo propio” explicó Oscar Soria, director de campañas de Avaaz.

En esa línea, la organización civil destacó que las "naciones en desarrollo" deberían presentar propuestas para "cambiar las reglas que generan inequidad e incentivos destructivos para el medio ambiente".

Es por ello que el ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandie, y su par sudafricana Barbara Creecy son vistos "no solo como defensores de los derechos humanos", sino como "potenciales interlocutores" del Sur Global para presentar una visión en el que las "recuperaciones económicas, sociales y ecológicas vayan de la mano".

“La Argentina y Sudáfrica tienen la oportunidad, y la responsabilidad, de liderar el llamado del Sur Global para reconocer la deuda ecológica contraída por los países ricos, y reorientar las finanzas de la deuda soberana hacia una recuperación justa y verde para los países en desarrollo”, remarcó Soria.

Reclamo de Avaaz.com

La solicitada Avaaz es parte de una campaña que se lanzará en la ciudad de Nápoles en el marco de la Reunión de ministros de medio ambiente del G20. Es en ese marco que se pide a los cinco ministros que impulsen un acuerdo para que las naciones asistentes envíen un mensaje contundente en el que todos los países y mercados que las 20 economías más grandes del mundo se comprometan para lograr un cambio sistémico que permita la recuperación justa y ecológica para el mundo.

John Kerry, Enviado Presidencial Especial de Estados Unidos para el Clima, debe restaurar la credibilidad climática de su país con acciones concretas para que países como China dejen las excusas y tomen acciones. Esto incluye entregar urgentemente los $100 mil millones en financiamiento climático que esta nación prometió mucho antes de Glasgow. Y también debe poner toda su influencia para forzar una reforma financiera para que el dinero destinado al pago de la deuda soberana se oriente ahora a pagar la deuda ecológica, atendiendo especialmente a las crisis gemelas del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

“El mundo enfrenta una crisis climática sin precedentes: graves inundaciones en el norte y temperaturas a la alza que incrementan los incendios forestales en diversas latitudes. Hoy en Argentina, el río Paraná registra la mayor bajada en los últimos 70 años, que trae consigo sequías y otras afectaciones para las poblaciones que dependen de este afluente”, dijo el dirigente de Avaaz.

Según Avaaz, el G20 es un importante impulsor de la destrucción de la biodiversidad: representan las cuatro quintas partes de las emisiones mundiales; el gasto público en subsidios perjudiciales para la el medio ambiente fue al menos cinco veces mayor que el gasto total para proteger los ecosistemas; estos 20 países deben redoblar esfuerzos inmediatos de movilización coordinada para cerrar la brecha hacia los 1,5°C de calentamiento global entre ahora y la Cumbre climática de Glasgow: urge  cambiar de rumbo si queremos tener bosques que puedan prevenir la próxima pandemia.