La posverdad también llega a la economía. Y es que según el Ministerio de Finanzas los números de la deuda pública casi no variaron respecto del fin del kirchnerismo, ya que el porcentaje de deuda bruta de la administración central con relación al PBI bajó un punto porcentual: del 54,2 al 53,2 por ciento entre 2016 y 2017. Muchos economistas sostienen que esa aseveración es producto de un error conceptual. Básicamente, no se deben comparar peras con manzanas. El error surge de cotejar flujo con stock. Si bien la comparación con el PBI puede ofrecer la “foto” de la deuda, lo importante en estos casos es la “película”, que se deja ver en indicadores como el porcentaje de deuda en dólares contra exportaciones y los pagos de los intereses sobre los ingresos del Estado, que muestra como se incrementó su peso en las cuentas nacionales. Por ahora, dicen en el Gobierno, la foto es de comedia. Pero muchos economistas creen que la película empieza a ser de suspenso.