El fiscal Jorge Di Lello pidió suspender el pago del bono de 5 mil pesos para desocupados implementado por el Gobierno por considerarlo un "mensaje electoralista", ya que, según advirtió, se entregaría en época de "veda electoral" y esto podría generar un "condicionamiento sobre la voluntad de los electores" que no tienen trabajo.

El fallo, presentado ante la jueza María Servini, responde a una denuncia y amparo que impuso el apoderado del Frente de Todos, Jorge Landau, quien solicitó a la Justicia dejar sin efecto el bono para "evitar el clientelismo" por parte de la gestión de Cambiemos.

En su dictamen, Di Lello determinó que "la definición de la resolución en tiempos electoralistas vedados por la ley podría albergar en su ejecución el condicionamiento sobre la voluntad de los electores".

"No voy a ingresar en las razones y en los fundamentos de la disposición, porque seguramente estoy de acuerdo en la necesidad de que aquellos que no tiene un empleo puedan ser ayudados a transitar estos momentos difíciles", remarcó el fiscal quien, aún así, pidió que se dicte una medida cautelar que frene la ejecución del subsidio.

En este sentido, subrayó: “No puede permitirse que en el marco de esa necesidad se apele a la entrega, bajo ropaje de subsidios, de dinero que por el tiempo en que se otorga –veda electoral– pueda estar utilizado con un mensaje electoralista”. Es que estaba previsto pagar el bono entre el 18 y el 22 de octubre, cinco días antes de las elecciones generales del 27.

A partir de la presentación de Landau, la Justicia investiga una presunta infracción al Código Electoral por la implementación de, según acusa el PJ, un plan "clientelista" de subsidios a desocupados llevado adelante por punteros de Juntos por el Cambio.

"Nos fuimos enterando también, por el propio sistema de fiscalización, que prometen (el oficialismo) pagar a cada fiscal, 5.000 pesos por participar el día de la elección; y otros 5.000 adicionales, si el resultado de esa mesa es favorable al Gobierno", advirtió Landau ayer en diálogo con El Destape Radio.

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De acuerdo al apoderado, esto "generará problemas en las mesas que terminarán cerradas y sólo podremos saber si hubo irregularidades cuando hagamos el cruce de los beneficiarios con los fiscales". Por eso, en la presentación solicitan tomar medidas para "evitar el clientelismo", y alertó que "estamos hablando de unas 100 mil mesas, un universo enorme".

Para Landau, el problema es que "el oficialismo no acepta que perdió y parte de una base falsa: que perdieron porque no fiscalizaron bien; y se han concentrado en esta cuestión para tratar de demostrar que efectivamente no han perdido. Por eso generan esa mística de la fiscalización en la campaña".