En medio de la investigación contra el médico que recetó y suministró dióxido de cloro a un paciente con coronavirus del Sanatorio Otamendi que luego murió, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, aseguró esta mañana que "si la Anmat no aprueba" el producto, utilizado en procesos industriales, "está prohibido" y no se debe aplicar a humanos.

"Si la Anmat no aprueba el dióxido de cloro, está prohibido y no debe aplicarse a humanos en nuestro país", al referirse a la polémica por el fallo de un juez que avaló una medida cautelar de la familia de un hombre de 92 años con Covid-19 en grave estado, internado en el Sanatorio Otamendi, para que le den dióxido de cloro. Si bien la institución se negó a suministrarlo, un neurocirujano externo, Dante Coverti, le aplicó la sustancia y el hombre murió poco después. El médico quedó imputado.

"La Argentina tiene un organismo de gran prestigio, que es la Anmat, con gente muy calificada y amplia experiencia en la evaluación de nuevas tecnologías, medicamentos y vacunas. Por eso debemos comprender que más allá de lo que nosotros podamos sentir o pensar sobre que tratamientos son mas útiles que cuales en diferentes enfermedades, debemos actuar en base a las recomendaciones de la Anmat", explicó el funcionario al defender la decisión del organismo.

Durante la conferencia de prensa sobre la situación epidemiológica en la Ciudad, Quirós reiteró que "en base a la evidencia científica" el organismo indica que el dióxido de cloro no es efectivo como medicamento y es peligroso para consumo humano. "Ese tratamiento no está aprobado por la Anmat, está prohibido en la Argentina. Si la Anmat no aprueba el medicamento, no debe aplicarse a humanos", enfatizó.

Qué es el dióxido de cloro y cuál fue el fallo del juez

El dióxido de cloro, conocido en ciertos ámbitos que lo usan como "CDS" y que se asemeja a la "MMS" (solución mineral milagrosa, que tampoco está avalada por la ciencia), es un producto parecido a la lavandina. Se utiliza para desinfectar y blanquear en procesos industriales textiles y producción de papel. No está autorizada por la Anmat para consumo humano ni como medicamento y tiene "carácter nocivo" para la salud. Por eso, su receta y suministro a pacientes como supuesta cura del coronavirus es un delito que se investiga en la Justicia federal.

El 7 de enero pasado, un fallo del juez federal Javier Pico Terrero admitió como válida la medida cautelar presentada contra el sanatorio Otamendi y Miroli S.A. con la que se define que se "administre el uso del ibuprofenato de sodio, a través de nebulizaciones y de dióxido de cloro mediante vía intravenosa" a Oscar García Rúa, de 92 años, un paciente en grave estado de salud que "no había respondido a los tratamientos convencionales con oxígeno".

Dado que el Sanatorio Otamendi, donde estaba internado el hombre, se negó a darle dióxido de cloro, finalmente lo hizo Dante Coverti, el neurocirujano que se lo recetó en primer lugar y que ahora está imputado en una causa penal.

El juez Pico Terrero fue denunciado penalmente este martes por "intromisión en decisiones que son ajenas al derecho y propias de la ciencia médica" tras permitir que le den dióxido de cloro al hombre de 92 años, en decisiones que "podrían haber tenido injerencia" en su fallecimiento.

García Rúa no es la primera persona que muere tras consumir dióxido de cloro en lo que va de la pandemia. El caso más resonante fue el de un niño de 5 años en la localidad neuquina de Plottier, que murió debido a que sus padres le dieron medio litro de CDS porque el chico tenía síntomas de coronavirus. Fue pocos días después de que la periodista  Viviana Canosa publicite el producto en su programa de televisión, al mostrarse bebiendo de una botella que supuestamente contenía el líquido.

El comienzo de clases en la Ciudad

Por otra parte, Quirós fue consultado sobre la complicación del comienzo de las clases presenciales ante un rebrote, y explicó que "la mayoría de los países tiene la misma mirada, la contagiosidad de los niños a los adultos es inferior a la contagiosidad promedio, pero el daño a los niños por no tener actividades presenciales es muy alto, y creemos que tenemos que empezar las clases con la mayor presencialidad posible".

"Estamos trabajando con la ministra de Educación, Soledad Acuña, para presentar de forma segura, organizada, la vuelta a clases, adaptada a la realidad epidemiológica. Pero nuestra decisión política es en iniciar las clases de manera presencial", indicó.

Y agregó: "Mientras trabajamos para que las escuelas tengan suficiente ventilación, pero insistimos en ese concepto: esta enfermedad es difícil de predecir muchas semanas para adelante, pero el 17 lo evaluaremos y lo presentaremos a la sociedad".

¿Una sola dosis de la Sputnik V?

Sobre el plan para aplicar las vacunas Sputnik V, Quirós manifestó que "si bien hay un debate internacional en EEUU e Inglaterra sobre cómo aplicar de manera más eficaz las vacunas que tienen ambas dosis con el mismo componente, lo que voy a decir no aplica sobre la vacuna rusa porque tiene diferentes componentes".

"Las vacunas han sido evaluadas experimentalmente en la fase 3, y se hizo de manera acelerada porque tomamos decisiones con cortes interinos, es decir no está terminada la fase, por eso digo que es poco prudente cambiar la modalidades que se ha evaluado, es preferible cumplir con los esquemas tal cual fueron investigados", precisó el ministro de Salud porteño.

Al respecto, aseguró que "nos confirmaron que vamos a tener el segundo componente de las 24 mil que correspondieron a la Ciudad, que son exclusivamente para trabajadores de salud".