La Cámara de Diputados buscará sancionar hoy el proyecto de ley de reforma tributaria,que grava con 5% las ganancias que obtengan los inversores extranjeros que compren Lebac. No habrá aumento impositivo para las bebidas azucaradas, en tanto las cervezas pasaran a tributar del 8% al 17%. Suben impuestos a los celulares.

La reforma, clave para el nuevo sistema de distribución del impuesto a las Ganancias entre Nación y provincias. El dictamen, emitido ayer por la comisión de Presupuesto y Hacienda con el respaldo de Cambiemos y el Justicialismo y otros bloques menores, se analizará en el marco de una sesión maratónica que en primer término debatirá la reforma previsional y a la noche los cambios del sistema tributario.

Uno de los principales puntos de proyecto es la derogación del Fondo del Conurbano -que se solventaba con el 10 por ciento de Ganancias- y la distribución del 20 por ciento de Ganancias que se derivaba al Anses entre las provincias y Nación por el sistema de Coparticipación federal, en tanto que el sistema previsional se financiará con la totalidad de la recaudación del impuesto al cheque.

Otro punto del proyecto es la exención del impuesto a las Ganancias para los inversores no residentes, salvo en el caso de Lebacs.

Un cambio significativo fue rebajar a la mitad el IVA de los pollos, cerdos, y conejos, con el fin de permitir que bajen los precios de esos productos alimenticios de neto corte proteico y que son clave de la canasta familiar.

Uno de los cambios sustanciales estuvo vinculado a los impuestos internos de la cerveza, que, a propuesta del justicialista Diego Bossio, se elevó el tributo del 8 al 17 por ciento.

Además, las empresas no pagarán aportes patronales hasta una remuneración bruta de $12.000 para 2022, en una escala que comienza el año próximo con $2.400 pesos, prosigue en 2019 con $4.800, en 2020 con $7.200 y en 2021 con $9.600 pesos.

En el proyecto, que consta de 12 capítulos y suma un total de 220 páginas, se mantiene el deseo de las autoridades nacionales de que la reforma sea de carácter "gradual" y que en un plazo estimado en cinco años -para 2022- la presión tributaria caiga en un orden equivalente al 1,5% del PBI para alentar la inversión y la creación de empleo.

En este marco, la iniciativa -en su artículo 115- hace referencia a la telefonía móvil y establece elevar de 4% a 5% la alícuota que grava "el importe facturado por la provisión de telefonía celular y satelital al usuario".

Por otro lado, se acordó dispensar a la AFIP de seguir o no con la acción penal cuando así lo considere, ante una presentación espontánea del contribuyente y se incluyó una deducción especial para las mutuales de un millón de pesos por los gastos efectuados en servicios sociales para que no sea alcanzado por el impuesto a las ganancias.