Dos meses con Javier Milei: un comienzo de gestión obstaculizado y todavía expectante
Con un proyecto de ley congelado, un DNU vigente en cuotas y más planes de recorte por venir, La Libertad Avanza rediseña una estructura con el PRO para gobernar por decreto
Los primeros dos meses del gobierno de Javier Milei presentaron tantas iniciativas como obstáculos, y lo que inicialmente se especuló que podría llegar a pasar fue rápidamente escalando: un partido pequeño y recién nacido no iba a poder forzar sus objetivos solamente con los ánimos de ir a por todo. El Congreso no cedió a las propuestas, la Justicia suspendió algunas reformas y el PRO avanzó en la estructura de gobierno. Aunque de La Libertad Avanza aseguran que todo esto era esperable, todavía se mantienen expectantes a cuál será el siguiente paso.
Bajar la inflación, liberar y dolarizar la economía son solo algunos de los principales eslóganes que se puso al hombro el partido libertario durante la campaña electoral y son los que agitaron en el discurso de asunción que, a modo de adelanto, fue a espaldas del parlamento y de cara a los votantes. El camino hacia esos objetivos comenzó con el mega Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, aún vigente aunque con algunas cautelares y sin tratamiento legislativo, y el segundo paso era el proyecto de ley ´Bases y Puntos de partida para la libertad de los argentinos´.
"Se pensaba que la ley se iba a trabar y finalmente sucedió", sujetan fuentes allegadas a la presidencia en diálogo con este medio. La reacción de sorpresa y confusión de los miembros legislativos del bloque libertario y la acusación de "traición" que Milei lanzó con los gobernadores dio la sensación contraria, pero no fue casualidad que desde antes de las generales una de las llamadas recurrentes de Milei era con el expresidente Mauricio Macri. "La alianza con el PRO ya estaba dada. Hoy es tiempo de profundizar el vínculo", aseguraron.
Mientras que Milei se encuentra en su gira internacional de tinte religiosa, los funcionarios se mantienen a la espera de definiciones. "Las comunicará el presidente", adelantaron fuentes cercanas al ministro del Interior Guillermo Francos, que se sumó al viaje al Vaticano y volverá el martes, aun sin reuniones con gobernadores previstas. Mientras, ninguno se saca la palabra "diálogo" de la boca y apuestan por una fusión con el PRO para ampliar su influencia parlamentaria y así, por lo menos, asegurarse la aprobación de los decretos.
Se puede esperar que la técnica sea gobernar por DNU, porque de las reuniones entre el presidente de la Cámara baja Martín Menem y el ministro Francos salieron a remarcar que si el Congreso no aprueba sus propuestas y los gobernadores no adhieren al ajuste, van a continuar con los otros "recursos constitucionales" disponibles para el Ejecutivo, firmes en que nada los va a frenar.
Siempre fueron cuidadosos en no usar la palabra "negociar", porque la idea nunca fue tener que ceder con los demás sectores, y es por eso que ante el tijeretazo que le hicieron a su preciada Ley Ómnibus Milei prefirió que no salga. Sin embargo, con el PRO es distinto: desde la presidencia sostienen que "no creemos que tenga un costo político" ceder con Macri, porque ambos espacios están accediendo.
Cómo se llevará a cabo esa fusión es otro de los desafíos a adoptar, de cara al final del primer trimestre de gobierno. De entrada, no se espera que se le sumen a Patricia Bullrich (Seguridad) y a Luis Petri (Defensa) más miembros del PRO en el gabinete, pero sí una "limpieza" de los funcionarios que tengan relación con los gobernadores de la lista negra de Milei como la que realizó desde Roma la semana pasada: echó Osvaldo Giordano de Anses (funcionario allegado al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora) y a Flavia Royón de Minería (exfuncionaria del gobernador de Salta Gustavo Sáenz).
Menem aseguró que no teme por ser reemplazado por Cristian Ritondo, como se había circulado, y que lo que corresponde es que los "lugares de poder importantes" los ocupen miembros del oficialismo. Además, disminuyó la alianza como algo que ya venía sucediendo, aunque sin éxito por el momento, al "trabajar conjuntamente en llevar adelante una política parlamentaria en equipo".
Con un proyecto de ley freezado, un DNU vigente en cuotas y más planes de recorte por venir, de La Libertad Avanza de todos modos quieren mostrarse optimistas: "El balance es positivo. Vamos camino a bajar la inflación, salir del cepo y, si es posible, dolarizar", evaluaron.

