“Las denuncias de traidor al partido opositor por no aplaudir los discursos de @POTUS. Desfiles de militares en la capital de la nación. Amenazas presidenciales a la prensa y el uso de las fuerzas de seguridad. Proteccionismo y falta total de restricción fiscal. Me preocupa la argentinización del gobierno de EE.UU.”, afirmó ayer en un tuit el economista demócrata Larry Summers con el fin de expresar su molestia con la administración Trump. Pero el enojo del secretario del Tesoro bajo la presidencia de Bill Clinton y asesor de Barack Obama, acaso tenga más impacto en Buenos Aires que en Washington, ya que gran parte del gabinete de Mauricio Macri no oculta su simpatía por el Partido Demócrata y por el ex presidente Obama. Una cariño que, por las palabras de Summers, pareciera no ser recíproco.