El 65% de los hogares presentaba en 2019 al menos una carencia de derechos básicos como alimentación, salud, educación, empleo o vivienda, según reveló un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA). El dato revela otra faceta de la crisis económica y social que atraviesa el país, plasmado también en cifras de empleo, merma de consumo, canastas básicas y demás.

"En 2019 el 65% de los hogares presentaban carencias en al menos una dimensión (3 puntos menos que en 2010), el 44% experimentaba privación en dos o más de los aspectos considerados (2,5 puntos menos que en 2010), mientras que el 27,6% se veía afectado en 3 o más de las dimensiones de derechos consideradas (3,2 puntos menos que en 2019)", precisa el informe titulado "La pobreza más allá de los ingresos. Informe sobre pobreza multidimensional 2010-2019" que difundió la agencia Télam.

El informe identifica carencias en los hogares sobre derechos tales como el acceso a la alimentación y la salud, servicios básicos, vivienda digna, medio ambiente, educación, empleo y seguridad social.

Para la UCA "los hogares bajo condición de pobreza por ingresos y carencias no monetarias experimentaron un importante descenso en el inicio de la serie en 2010, para seguir una tendencia levemente ascendente hacia 2015". Explica asimismo que en 2016 "comienza un proceso que, con la excepción de 2017, expresa un fuerte incremento de la pobreza multidimensional, que alcanzó al 37,5% de la población en 2019", léase un incremento de 8 puntos desde 2010.

"Esta evolución se explica en gran medida por el deterioro que experimentaron en esta última etapa los ingresos reales de los hogares, como así también el impacto que tuvo en dimensiones clave, como el acceso a la alimentación y a la salud, y el acceso al empleo y la seguridad social", remarca la universidad.

Afirman también que "el análisis de las brechas de desigualdad", según estrato ocupacional, muestran que las personas en hogares cuyo principal aportante de ingresos se encuentra en sectores más vulnerables presentan 5 veces más posibilidades de pobreza multidimensional que los hogares de estrato medio.

El informe revela que la pobreza multidimensional afectó "de manera central a las personas de estrato ocupacional menos integrado, desde 2015, para los trabajadores marginales, y desde 2016, para estratos bajos, pero con mayores niveles de integración (empleos registrados, semicalificados)".

El relevamiento fue realizado sobre un dominio de aglomerados urbanos con 80.000 habitantes o más, hogares particulares y población que residen habitualmente en los mismos. El tamaño de la muestra puntual de hogares alcanza los 5760 casos por año, y el tipo de encuesta es multipropósito longitudinal.