La Policía bonaerense desalojó hoy el predio tomado de Guernica que albergaba unas 1500 familias entre balazos de goma, forcejeos y quema de casillas. En este marco los gobiernos nacional y provincial advirtieron que "se hizo todo lo que se pudo hacer" para negociar la salida de los ocupantes y que el Ejecutivo "medió" pero que la Justicia "mantuvo firme" el operativo. 

La ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat , María Eugenia Bielsa, sostuvo que "si hay un muerto (en el desalojo), duele socialmente”, pero que está “convencida de que en el tema de Guernica se hizo todo lo que se pudo, se empezó a dialogar desde el primer momento, no es tan sencillo encontrar soluciones, no es que se traicione la ideología".

La represión se llevó adelante con balas de gomas y gases lacrimógenos, se registraron numerosos heridos denunciados por los organismos de Derechos Humanos presentes en el lugar y hay 35 detenidos.

La responsable de la cartera que se creó en diciembre del año pasado para garantizar el derecho a la vivienda y avanzar sobre una política integral en el tema, señaló que  "hay una tarea absolutamente incompleta respecto del acceso a la tierra, la realidad es que esto es un drama para el país".

El desalojo se llevó adelante esta mañana, con 4000 efectivos de la policía y la presencia del ministro de seguridad, Sergio Berni, en el lugar. Se quemaron las casillas que poblaban el predio y se corrió a los ocupantes con la infantería.

La ministra de Gobierno Bonaerense, Teresa García, coincidió con Bielsa sobre el accionar de las distintas dependencias del estado para hacer frente a la situación. "Lo que hizo el Gobierno es mediar para resolver esto. La Justicia se mantuvo firme en que el desalojo se tenía que producir hoy", afirmó.

García también aseguró que el gobernador, Axel Kicillof, "instruyó a sus ministros a encontrar todas las vías posibles para una salida pacífica antes de que la Justicia impusiera el desalojo formal tratando de que no hubiera daños colaterales".

El conflicto entre los ocupantes del terreno en Guernica y la policía no se limitó al predio sino que continuó en las calles del  barrio lindante llamado San Martín. En una lluvia de piedras y balas de goma en las calles angostas del conurbano, las fuerzas de seguridad dispersaron a los manifestantes varias horas después.

"Hace 100 días que está hablando con todas las familias. De hecho, el 80% de las personas se retiró de forma pacífica todos estos días", describió la ministra bonaerense.

Las repercusiones en la izquierda

Tras permanecer en el predio asistiendo a los ocupantes durante varias semanas, los partidos de izquierda y los movimientos sociales se manifiestan en distintos accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en reclamo por el desalojo que se produjo en Guernica.

Los principales cortes se producen en el Puente Pueyrredón, El acceso Oeste frente al Hospital Posadas y el Obelisco, en el centro porteño.

Estos partidos se manifestaron desde un comienzo contrarios al desalojo y tanto Berni como Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad los acusaron de limitar los acuerdos con los ocupantes. 

Myriam Bregman, legisladora porteña por el PTS, criticó que "Berni, el ministro de Kicillof, fue a reprimir a los más humildes, tanto hacerse el valiente, era para esto".

Otro referente de la izquierda, Nicolás Del Caño, publicó en su cuenta de Twitter:  "No les alcanzó con las balas, gases, palos y la quema de las casillas. Ahora la bonaerense de Berni desató una verdadera cacería y entran a las casas de los barrios cercanos a la toma de Guernica para detener las familias que reclaman viviendas, criminal la represión! No al desalojo en Guernica"