Cuando estamos más cerca de los 100 días, el Gobierno concentra las posibilidades de endurecer la cuarentena en la región del AMBA, lugar donde se registra el 90 por ciento de los casos. Desde el mediodía, el Presidente, el gobernador Axel Kicillof y el porteño Horacio Rodríguez Larreta, comenzarán a debatir los próximos pasos para contener el avance de la pandemia.

Los tres funcionarios volverán a verse frente a frente en la quinta de Olivos, donde Alberto Fernández concentra sus actividades por recomendación del equipo médico. La semana pasada habían participado de un encuentro similar pero con el vicejefe porteño, Diego Santilli, y los ministros de salud. El jefe de Estado será el encargado de dar los anuncios tras la reunión.

La provincia de Buenos Aires tiene una mirada más estricta sobre la rigidez de la cuarentena. El distrito tiene realidades muy diferentes a la Ciudad de Buenos, por empezar por la cantidad de población. En los 40 distritos que componen parte del AMBA viven 7 millones de personas, mientras que en el territorio porteño llegan a 3 millones.

La preocupación principal es la ocupación de camas ante el alza de contagios de Covid-19. En el AMBA, la ocupación está "entre el 55 y el 60%, y las camas van ocupándose todos los días, un 2% por día", contaron fuentes oficiales. Según los datos que manejan en la Provincia, entre el 16 y el 20 de julio se terminarían las camas. 

Fuentes bonaerenses expresaron que no hay que entusiasmarse con la disminución de contagios del fin de semana. "Baja un poco y hay menos gente que va a los servicios de salud, en los laboratorios y hay menos búsquedas activas", reflexionaron desde el entorno del gobernador, quien está convencido de reforzar la cuarentena.

La cantidad de camas que incluye el sector público y privado de la provincia de Buenos Aires es de 25.682 camas; 17.549 de ellas son de cuidados mínimos; 3.367 de cuidados medios y 4.946 de cuidados intensivos. En la Ciudad el panorama es distinto. La cantidad de camas de terapia intensiva llegan a 400 en el sector público, con una ocupación en el día de hoy de 172 camas, lo que representa el 43 por ciento. Cuenta con 1500 plazas de terapia intensiva pero sólo 400 están destinadas al COVID, y el resto son utilizadas para otras afecciones. 

La posición de Axel Kicillof apunta a endurecer la cuarenta para evitar un colapso sanitario. "Los casos suben todos los días y la ocupación de camas de terapia también. Si seguimos con esta proyección en 20 o 25 días no vamos a poder internar a más gente", señalaron desde el ministerio de salud que conduce Daniel Gollán.

"Si no se hace un freno en la circulación va a aumentar la cantidad de casos. Hay que reducir la circulación y es lo que más importante para poner un freno en los contagios. El impacto de lo que se anuncie hoy se va a sentir dentro de entre 10 y 15 días", afirmaron las mismas fuentes. 

La última palabra la tendrá el Presidente, quien está convencido de "cerrar todo"