En medio de las denuncias de la diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió contra el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti; el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Justicia, Germán Garavano, se reunieron ayer en el Palacio de Tribunales con cuatro de los jueces del alto Tribunal para poner paños fríos y profundizar el vínculo institucional.

Sin grandes expectativas y en la línea de multiplicar los "encuentros institucionales" con distintos sectores -como con los jefes de los bloques del Senado y también con la cúpula de la UCR-, el jefe de Gabinete y el ministro de Justicia llegaron a las 17 al Palacio de Tribunales para abordar algunos puntos de la reforma judicial que impulsan tanto desde el Poder Ejecutivo nacional como desde el Judicial.

"La Corte Suprema en pleno manifestó la necesidad de contar con la cooperación de los demás poderes del Estado, a fin de concretar las reformas y agilizar así los procesos judiciales y lograr una mejor tutela efectiva de los derechos de los ciudadanos. El Poder Ejecutivo coincidió en participar conjuntamente en las acciones que se iniciarán en los próximos días. Acordaron realizar periódicamente reuniones de trabajo conjunto", señalaron desde el alto Tribunal.

Tras la reunión con Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda, Carlos Rosenkrantz y Lorenzetti, Garavano descartó que existan "rispideces" entre el Ejecutivo y la Corte y destacó que "hay una relación institucional madura" con el alto tribunal, más allá de que pueda haber "desacuerdo con algún fallo".

En Balcarce 50 definieron como "correcto" el encuentro con los cuatro jueces y aseguraron que no se trataron "temas conflictivos". Elena Highton de Nolasco esta vez no fue de la partida debido a que está de viaje.

Sobre el pedido de juicio político de Carrió contra el presidente de la Corte Suprema, el ministro de Justicia explicó que "es una decisión de la diputada y lo hace en el ámbito de su competencia, y será el Congreso el que deberá analizar esas cuestiones". Y agregó: "De todas formas, el Gobierno seguirá manteniendo la relación institucional que corresponde con el Poder Judicial".

"No creemos que Lorenzetti sea merecedor de un juicio político", manifestó un funcionario cercano al presidente Mauricio Macri, además de admitir que las reiteradas denuncias de la dirigente de la Coalición Cívica "dificultan el vínculo" con el alto Tribunal.

Previo a la reunión en Tribunales, se llevó adelante en la Casa Rosada el habitual encuentro de la llamada "mesa judicial" del gobierno. Macri, junto Peña, Garavano, el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Pablo Clusellas, y del jefe de asesores presidenciales, José Torello, ultimó los detalles de los principales lineamientos que plantearían a los supremos.

"Algunas de las cuestiones que hablamos fue la necesidad de que la Justicia se modernice y digitalice. Consideramos que es un tema prioritario. Pero lo fundamental es incrementar la confianza institucional con la Corte", señaló a BAE Negocios uno de los seis funcionarios que participaron de la cumbre en el despacho presidencial.