El Gobierno no quiere opinar sobre "un tema estrictamente judicial". Así lo expresó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, a los periodistas acreditados en la Casa Rosada. Fueron las primeras declaraciones del Poder Ejecutivo sobre el pedido de desafuero y prisión preventiva de Cristina Fernández de Kirchner y la detención de otros ex funcionarios. Minutos después de que la ex presidenta dijera que Mauricio Macri "es el director de esta orquesta de persecución", apareció la reacción oficial. "Es contradictorio lo que dice", señaló el jefe de ministros sobre la acusación de Cristina sobre que el Gobierno busca callarla. "Hizo una conferencia en absoluta libertad", retrucó Peña acompañado por el secretario de Comunicación Pública, Jorge Grecco. "Está absolutamente garantizado el estado de derecho, el normal funcionamiento de las instituciones y las libertades", insistió.

La cautela fue el eje principal de las palabras de Peña al referirse al fallo del juez federal, Claudio Bonadio. "Es un tema estrictamente judicial, que requiere una investigación bien hecha y un debido proceso de defensa", señaló el funcionario.

El Presidente tuvo ayer dos presentaciones públicas. Por la mañana inauguró el paseo de la República en la Quinta de Olivos, ypor la tarde entregó el premio al científico del año en el Museo de la Rosada. En ambos actos habló, pero nunca se refirió a la situación de su antecesora.

En cuanto al avance del pedido de desafuero en el Senado, Peña aclaró que el Ejecutivo no tiene la facultad de incluir el tema en el período de sesiones extraordinarias que se extenderá hasta el 31 de diciembre ya que esa decisión corresponde "tratarse dentro del ámbito reglamentario parlamentario".

Dentro de Gobierno tienen en claro que el desafuero de la ex jefe de Estado no es posible ante la falta de el número necesario.

"Tenemos 24 senadores. Se necesitan los dos tercios para aprobar el desafuero. Estamos muy lejos", reconocen en Balcarce 50.

Más temprano, Peña se reunió con los titulares de los bloques oficialistas en la Casa Rosada, en la que participó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; y su vice, Sebastián García de

Luca. "Son encuentros habituales", afirmaron fuentes oficiales, al descartar que la reunión fuera convocada por el situación de la ex presidenta.