El gabinete económico define mañana miércoles el aval al pago de aguinaldos en cuotas para sueldos brutos de más de $80.000, es decir, para sueldos de bolsillo de más de $60.000 aproximadamente. Esta medida se conversó este martes con los sindicatos en una reunión que tuvieron con el ministro de trabajo Claudio Moroni y el jefe de gabinete Santiago Cafiero, y se convalidará en un encuentro este miércoles.

El Sueldo Anual Complementario (SAC) versión 2020 será oblado en cuotas en muchas empresas afectadas por el efecto Covid-19. La modalidad se acentuará sobre todo en las que ya venían heridas en lo que se denomina “la pandemia después de la pandemia”, para referir a la crisis económica anterior al Coronavirus.

Al menos una decena de fuentes entre las que concluyen dirigentes sindicales, laboralistas, analistas del escenario laboral y otros, admitieron ante la consulta de BAE Negocios que el escenario no ofrece otra salida, y a lo sumo la única variante alternativa o para mixturar con la fragmentación es un ATP para el aguinaldo, que el presidente Alberto Fernández ya descartó en conferencia de prensa. La pregunta a fuentes del ministerio de Trabajo validó que el tema se analiza en la Casa Rosada desde la sintética respuesta en cuanto a que “no hay ninguna definición aún”.

A semanas de que los empleadores deban acreditar la primera cuota del SAC a sus trabajadores como establece la normativa en viegencia, en algunos foros se arriesga que habrá una normativa expresa para que se pague en tramos, desde un piso estimado de sueldos de $40.000 y con un plazo de 120 días para su integración completa.

“Más allá de que el Gobierno hace algunos días expresó su intención de que el SAC no sea segmentado, las posibilidades efectivas para una inmensa mayoría de empresas para pagarlo en una sola acreditación son remotas”, sostuvo un dirigente cegetista. El repaso por las actividades que sí lo harán sin mayores inconvenientes surge de memoria, grandes empleadores libres de toda crisis, bancos entre ellas. Pero tampoco el horizonte es muy amplio en tal sentido.

La discreción en cuanto a declaraciones con registro y lejos del off es apreciable respecto a cualquier indicio sobre el SAC 2020 y bajo cuarentena, pero los argumentos se trazan en cuanto a que son muchas las empresas que están pagando salarios en cuotas, como también la merma ostensible de aportes sindicales y a las obras sociales por parte de los empleadores.

“Es casi seguro que se acordará esta modalidad inédita sector por sector, y en la estimación que se aprecia a partir del calendario salarial y la acreditación en cuentas desde el 20 de marzo, pasando por el acuerdo CGT-UIA por las suspensiones con pago del 75% del salario, que terminó siendo un acuerdo marco para otras actividades no industriales, casi todas las fichas están sobre la mesa. Expresarlo de otro modo sería un milagro”, manifestó otra fuente a este diario.

Al mismo tiempo en la cátedra laboralista, algunos especialistas consultados manifestaron que los sorprendería menos “una fragmentación” que el beneficio de ATP para los SAC, pero en el mismo tono de intensidad recomendaron ponder atención a los convenios colectivos. Y a la hora de solicitarles más precisiones respondieron la pregunta con una sola palabra: “teletrabajo”. A sabiendas incluso y en repaso que lo peor de reformas laborales de hecho, se dinamizaron al compas del Covid-19.