El Gobierno volvió a acentuar la magnitud de las restricciones para enfrentar la propagación de la pandemia de coronavirus en el país. Tras una reunión de emergencia con más de medio gabinete, y junto a Horacio Rodríguez Larreta y a Axel Kicillof, el presidente Alberto Fernández anunció una serie de medidas drásticas que rigen desde la medianoche y adelantó que este lunes analizarán endurecerlas aún más, en función del impacto económico.

Todas las decisiones, explicó el jefe de Estado, tienen que ver con la necesidad de evitar la circulación del virus, objetivo que equiparó con restringir al mínimo el monivimiento de personas.

Como se especulaba durante el fin de semana, se suspendieron las clases en todos los niveles educativos hasta el 31 de marzo. "Las escuelas van a permanecer abiertas", aclaró Alberto, en atención a la función de los comedores escolares y también a las actividades que desarrollen los docentes más allá de las aulas. Frente a un estado de situación "dinámico", no dio garantías sobre la fecha de reanudación de clases.

El segundo anuncio de alto impacto fue el cierre total de fronteras, también hasta el último día del mes. El Presidente señaló que Migraciones había registrado, en Misiones, la entrada personas de países por los que circula principalmente el coronavirus. "Sólamente podrán ingresar por fronteras los argentinos nativos y extranjeros residentes" en el país.

El Gobierno dispondrá el otorgamiento de licencias laborales para todos los mayores de 60 años, que quedarán virtualmente en cuarentena hasta el primer día de abril. Más allá de la situación laboral, se busca proteger a toda la población mayor, de modo que quienes no forman parte del mercado laboral (la mayoría de los integrantes de esa franja etaria) deberán quedarse en sus domicilios durante los próximos 15 días. Al presentar las medidas, Fernández había fijado en 65 años la edad para el otorgamiento de licencias.

"No estamos dando 14 días de vacaciones, estamos en una emergencia. Necesitamos que todos los que puedan quedarse en casa se queden y me ayuden. Mañana hay una reunión de gabinete económico-social, y entre las medidas que vamos a autorizar seguramente es el trabajo a distancia"

En paralelo, anunció la suspensión de actividades recreativas que supongan aglomeraciones. Entre ellas, mencionó teatros, cines y espectáculos deportivos. También comunicó el cierre temporal de todos los parques nacionales. En simultáneo al mensaje presidencial, la Superliga de fútbol continuaba con su programación, a puertas cerradas. No está claro aún si ese esquema se mantendrá los dos próximos fines de semana.

En rigor, muchas definiciones quedaron supeditadas a lo que defina este lunes el Gabinete Económico y Social, que reunirá a los ministros de esas áreas, con la participación también de los gobiernos porteño y bonaerense.

El diferimiento de las decisiones tiene que ver con estudiar el impacto económico de las mismas. Es por ello que Alberto ni siquiera descartó la alternativa de decretar una cuarentena general para todos los habitantes del país. En ese análisis figura tambíén la forma en que se restringirá el transporte público en el área metropolitana. También postergó la decisión sobre el cierre de shopppings e hípermercados. Sí dio garantías de que permanecerán abiertos los locales de cercanía."Tengan un día más de paciencia", pidió Fernández ante la multiplicidad de preguntas específicas.

También anticipó que en la reunión del lunes se definirá una suba de emergencia de la AUH.

Fernández tuvo un párrafo especial para controles a la remarcación de precios en el contexto del avance del coronavirus, al destacar que "la Argentina de los vivos se terminó", en tanto que pidió "no tener miedo al cierre de negocios o al desabastecimiento", luego de que muchos ciudadanos se volcaran a los supermercados a comprar víveres.