Los datos de pobreza de ayer que llegaron a marcar un salto de 40,9 por ciento durante el primer trimestre del año cayeron como un balde de agua fría en la Casa Rosada. Si bien eran los números esperados, el Gobierno considera que la situación económica y social empeoró con la pandemia pero que mostrará signos de recuperación en el tercer trimestre del año.

La ayuda del Ingreso Familiar de Emergencia ( IFE) y el subsidio de Asignación de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP) fueron fundamentales como políticas de Estado para morigerar la debacle social. Así lo expresó ayer el Presidente Alberto Fernández y también lo piensa el equipo económico.

Tras el dramático crecimiento de la pobreza- donde  hay 18,5 millones de pobres y 4,7 millones de indigentes-, el Gobierno nacional seguirá con los programas económicos que comenzaron durante la pandemia. Fuentes oficiales garantizaron a este medio que el IFE continuará en una cuarta etapa y seguirán con el monto de 10.000 pesos.

La administración de Fernández venía evaluando el futuro del IFE 4 en medio de la difícil situación social y económica. “Sin IFE ni ATP el panorama sería más catastrófico aún”, analizó un funcionario con despacho en la Rosada. El bono de ayuda económica es recibido por 9 millones de personas afectadas por la crisis del coronavirus.

En algún momento trascendió la posibilidad de una suba en el monto de 10 mil pesos, que se deposita cada dos meses. “Por ahora no está contemplado. Considerar un aumento es difícil”, informaron fuentes oficiales.

El entorno presidencial mira a la gestión de Mauricio Macri como responsable de la suba de cinco puntos y medio de la pobreza en un año. También lo adjudica a la crisis generada por la pandemia. El número de pobres “es grave”, analizaron tras conocerse los datos del INDEC.

“Es un problema que nos duele mucho, por eso toma mucho más sentido las medidas de cuidado”, resaltaron las mismas fuentes sobre la implementación del ATP e IFE. Sin embargo, hay una mirada muy positiva del crecimiento económico para el tercer trimestre. “Lo bueno es que corta la caída, y eso mejora la parte social”, auguraron en un despacho gubernamental.

Algunos de los números positivos que comenzarán a mostrar signos de mejoras económicas tienen que ver con las empresas que solicitan ayuda del Estado para pagar los sueldos. Comenzó a descender la cantidad de compañías con facturación negativa. En septiembre, 104.202 empresas con 1.258.762 de trabajadores tuvieron una facturación negativa; y 37.444 facturaron entre el 0% y 40%.

Entre los puntos de reactivación económica apuntan al "trabajo y el empleo informal", con el "aumento en el prespuesto de la obra pública". "Necesitamos que la pandemia baje", analizaron desde Balcarce 50.