El primer paro contra el Gobierno tiene una mirada política. A 24 horas de cumplirse tres meses de gestión, Alberto Fernández enfrenta el primer desafío en medio de una crisis económica, pero no justamente de un sector afectado. El campo vuelve a remover el fantasma de 2008, ahora en 2020.

Las diferencias con aquella medida de fuerza tiene que ver con que hay otra persona sentada en el sillón de Rivadavia. El Presidente llamó a moderar el enfrentamiento con el sector agropecuario luego de la decisión de haber aumentado las retenciones a los productores de soja para beneficiar a los economías regionales más pequeñas.

Desde la Rosada, buscaron minimizar el enfrentamiento con los sectores que convocaron a un paro de 96 horas de comercialización de granos y carnes. En Balcarce 50 consideraron "excesiva" la medida de fuerza aunque resaltaron la vocación de "diálogo" del Poder Ejecutivo.

El secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando "Chino" Navarro, consideró que "hay un componente político". En diálogo con los acreditados en la Rosada, el funcionario intentó bajar la tensión del conflicto, aunque no dejó pasar que el contenido de la protesta está vinculada a un sector afìn al anterior gobierno. "Algunos dirigentes pueden tener dudas de las políticas de nuestro gobierno", afirmó Navarro. 

El Gobierno destacó que al cese de actividades sólo adhieren los grandes productores, mientras que la "mayoría de los medianos y pequeños no van a sumarse". Recordaron que sectores como la Federación Agraria y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) criticaron la decisión de las entidades del agro.  "Una vez que se supere la situación seguiremos hablando. La media de fuerza no se condice con lo que vive la Argentina", agregó Navarro.

Sobre el paro de campo, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, pidió "un esfuerzo a sectores que representan el 70 por ciento de la concentración económica del sector".  Al inagurar el ciclo lectivo junto a al gobernador, Axel Kicillof, en Escobar, el diputado reclamó que " entiendan que en esta etapa la Argentina necesita de ellos, necesitamos entre todos generar las condiciones para mejorar las exportaciones, el empleo y la situación de los argentinos que están en situación de pobreza".

En la misma sintonía de bajar el nivel de conflicto, Massa solicitó a los productores  "comprensión, paciencia y diálogo". "No dejemos de dialogar nunca. Hay beneficios para las economías regionales, para sectores como el arroz y los sectores vinculados al valor agregado de los productos primarios del sector agropecuario", insistió.

El Presidente no hizo menció aún sobre el paro del campo. Hoy siguió los detalles de la medida de fuerza y de la estampida en las bolsas del todo el mundo en su despacho de la Casa Rosada con reuniones de trabajo. Fernández ingresó a su despacho a las 10.45 de la mañana.