El Gobierno porteño estudia la posibilidad de permitir la reapertura de los comercios de la zona de Once y la avenida Avellaneda, en Flores, por franjas horarias o según la la finalización del CUIT, para evitar aglomeraciones, en el marco de las restricciones por la pandemia de coronavirus.

La medida está en análisis, informaron a Télam fuentes del Gobierno porteño que participan de las conversaciones con los comerciantes y agregaron que "podría definirse en esta semana" en una reunión acordada para el jueves, a las 9, entre la Federación de Comercios e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba) y las autoridades locales, a fin de descomprimir los focos de tensión que se generaron en esos centros comerciales.

En ese marco, el Gobierno porteño avanzaría en el permiso para los comerciantes de la zona a que puedan abrir los locales, pero sería día por medio, ya que estaría supeditado al número de finalización del CUIT, es decir, número par en día par y número impar en día impar.

El presidente de Fecoba, Fabián Castillo, dijo a Télam que la propuesta surgió de la Federación para permitir la reapertura de los negocios de Once y Flores de acuerdo al CUIT de cada comerciante; en tanto que también deslizó la posibilidad de tener en cuenta las franjas horarias en la que se congrega más gente, para evitar aglomeraciones.

Por lo pronto, el Gobierno porteño emitió una resolución en el Boletín Oficial que habilitó a "las actividades comerciales minoristas" a trabajar "exclusivamente mediante la modalidad de entrega a domicilio".

El plan original del Gobierno porteño

El Gobierno porteño habilitó hace una semana la apertura de locales comerciales no esenciales en avenidas de alta circulación de personas como Cabildo y Santa Fe, pero excluyó a los de Once y la avenida Avellaneda, así como también a los situados en los entornos de los centros de trasbordo de Retiro y Liniers, debido a la alta congregación de gente que generan por sus ventas al por mayor.

De acuerdo al plan de puesta en marcha oficial actualmente vigente, la reapertura de esa actividad en estas zonas comerciales a cielo abierto estaba contemplada recién para la cuarta fase de las seis etapas, por lo cual no hay fecha precisa para que puedan volver a trabajar.

La situación en Once

Desde que hace una semana reabrieron los locales comerciales en avenidas de alta circulación, los vendedores que tienen sus locales sobre las avenidas Corrientes y Pueyrredón comenzaron a reclamar para ser incluidos en la nueva fase de la cuarentena. Algunos de ellos, incluso, desafiaron la prohibición y reabrieron al público.

Esta mañana, la zona de Once amaneció con algunos locales cerrados, otros con las persianas bajas pero en los que se podía observar a trabajadores dentro y otros lugares abiertos a la calle, con medidas de higiene establecidas en el caso que algún cliente quisiera entrar.

"Ya no se puede soportar más esta situación, hicimos un esfuerzo muy grande. Hay comerciantes que ya cerraron sus locales y yo no quiere que eso me pase, tengo empleados a cargo", afirmó a Télam un hombre que tiene su negocio de venta de calzados sobre la avenida Corrientes, a metros de Pueyrredón; y agregó: "Ya es hora de que nos dejen trabajar, cumplimos con todos los protocolos necesarios".

En paralelo, sobre la avenida Corrientes se desplegaron manteros durante algunas horas, que luego fueron desalojados por el "operativo de prevención contra manteros en la zona de Once" que realiza habitualmente la Policía de la Ciudad de lunes a sábados de 10 a 19.