Unos 1.500 funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia y del gabinete nacional escucharon ayer al Presidente en la primera reunión de gabinete ampliado tras el triunfo de las elecciones legislativas.

Unificar el discurso de lo que viene a partir de los resultados del 22 de octubre y festejar el triunfo electoral fueron los ejes del encuentro que se desarrolló por la mañana en el Centro Cultural Kirchner duran.

Pese al clima de euforia que sobrevuela en la Casa Rosada, Mauricio Macri pidió “austeridad” a los ministros, secretarios y subsecretarios luego de haber anunciado una serie de reformas económicas y tributarias.

El líder de Cambiemos exigió “mucha humildad, unidad y cercanía” y trabajo en equipo para encarar los dos próximos años de gestión. El mensaje también fue en torno al triunfo en las elecciones y la “responsabilidad” de trabajar por “los argentinos que confiaron” en el oficialismo. Hubo varios discursos además del de Macri. Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, y el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, dejaron un mensaje a toda la tropa de Cambiemos en línea con las palabras presidenciales de humildad y austeridad.

Al finalizar el encuentro, el jefe de gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne, defendieron el proyecto de reforma tributaria como “una herramienta para lograr un sistema tributario más justo” que “pone énfasis en la creación de trabajo”. Algunos gobernadores salieron en las últimas horas a plantear críticas a la reforma por las alícuotas de productos que afectarán a la economías regionales. El Gobierno tomó nota, pero seguirá en marcha con las reformas que ingresarán al Congreso. Ambos funcionarios brindaron una conferencia en el CCK en la que la mayoría de los temas pasaron por los proyectos que anunció Macri el lunes en ese mismo edificio.

Peña destacó el apoyo que logró de la mayoría de las bancadas en el Senado y apuntó a que buscarán también el consenso con los gobernadores. “La discusión se aplica a una ‘partecita’ que son un par de impuestos específicos que afectan a algunos sectores productivos”, señaló el jefe de gabinete al minimizar el reclamo de las provincias de Tierra del Fuego, San Juan, Salta, Mendoza y Tucumán. Para el Gobierno “no implica una complicación” que rompa el clima de diálogo con los mandatarios provinciales. Sin embargo reconoció que “hay discusiones” sectoriales que afectan a esas provincias, que terminarán de cerrarse en la reunión que mantendrán la semana próxima con el Presidente en la quinta de Olivos. “No estamos imponiendo nada”, se atajó el funcionario ante el reclamo de los gobernadores. “Hay que llegar a puntos de acuerdo”, pidió. Dujovne garantizó que en “los próximos cinco años se van a eliminar los impuestos distorsivos” y que con “estas reformas se crecerá”. “Hay discusiones puntuales sobre algunos impuestosen referencia a las quejas de los gobernadores- que tenemos que dar”, aclaró. Sobre la situación de los productos electrónicos de Tierra del Fuego, defendió la baja del impuesto porque “va a favorecer a los consumidores” y afirmó que “no va a afectar” a los productores locales. Sin embargo reconoció que “algunos van a tener que ceder un poco, pero encontremos soluciones para todos más allá de los intereses específicos de algunos sectores”. “Hay una campaña del miedo, con ideas disparatadas”, dijo Peña al ser consultado sobre los ejes que trascendieron sobre la reforma laboral y los cambios en la manera de calcular las indemnizaciones. Aclaró que primero dialogarán con la CGT ante de proponer la reforma públicamente. “Hay rumbos que hay que encarar, como la mafia de los juicios laborales que perjudican a las pequeñas empresas”, remarcó.

  • Vidal bajó el mensaje en la provincia

La gobernadora bonaerense se reunió con intendentes, legisladores nacionales y provinciales y concejales electos en los últimos comicios, para agradecer su participación y reclamarle que “con humildad defendamos a Cambiemos”.

El encuentro, vedado para la prensa, se realizó en la Casa de Gobierno y María Eugenia Vidal estuvo acompañada por el vicegobernador Daniel Salvador y por la totalidad de su gabinete de ministros.

Vidal recordó que “en 2015 había mucho escepticismo de si podíamos gobernar y dimos muchas peleas contra un sistema de la política bonaerense que nos criticaba y decía que éramos ingenuos y un día 8 millones de bonaerenses tuvieron SAME, un día se pudo encarar la primera reforma del sistema penitenciario en democracia, un día pudimos enfrentar a las mafias, un día las obras llegaron”.

“Un día todo eso empezó a pasar y en los tiempos que vienen vamos a hacer lo mismo: desafiar el escepticismo y la corrupción del sistema que gobernó esta provincia durante décadas”, destacó la gobernadora, y agradeció a su entorno porque “porque es un equipo que nunca dice que no se puede y el primero es Fede Salvai”, jefe de Gabinete provincial.