El Ministerio de Energía estimó ayer que el desarrollo de todo el programa que culminará con la venta y/o traspaso de las participaciones accionarias del Estado en empresas energéticas a manos privadas, “demandará todo el año 2018 y tal vez parte del 2019” y el Gobierno estima recaudar “no menos de 1.000 millones de dólares”.

La medida, dispuesta mediante el decreto 882/2017 publicado ayer en el Boletín Oficial, dispone además que la empresa estatal Energía Argentina S.A (Enarsa) absorba a Emprendimientos Energéticos Binacionales S.A (EBISA), que comercializa por ejemplo la energía producida por Yacyretá, y pase a denominarse Integración Energética Argentina S.A. (IEASA).

El Estado se desprenderá así de acciones en Central Puerto (8,25 por ciento); Térmica Güemes (6,70 por ciento), Central Dique (49 por ciento); Transportadora Troncal Patagónica -Transpa- (6 por ciento); Centrales Térmicas Patagónicas (13,12 por ciento); Citelec (50 por ciento) -controla 52 por ciento de la transportadora Transener-; y de las usinas Térmicas Ensenada de Barragán y Brigadier López (100 por ciento). También, habrán de cederse derechos por las térmicas Belgrano, San Martín y Almirante Brown, a través del fondo específico Foninvemem.

Todas estas operaciones, se indicó, se concretarán mediante licitaciones cuyo cronograma esta en elaboración, y por las cuales el gobierno estima recaudar “no menos de 1.000 millones de dólares”.

Asimismo, la norma establece que las obras públicas energéticas a cargo del Ministerio de Energía “serán continuadas por IEASA”, en alusión a las hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz Cóndor Cliff y La Barrancosa que el gobierno anterior había denominado Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic.