Bajísimo perfil del mandatario, hiperactividad del Jefe de Gabinete, despliegue territorial, imágenes de concordia, más anuncios y menos eslóganes.

Reemplazo del entorno presidencial mediante, el Gobierno puso en marcha un nuevo esquema comunicacional con el que intenta dejar atrás tanto su caída en las PASO como la interna abierta inmediatamente posterior.

A veinte días de su implementación, y a poco más de un mes para loa comicios legislativos, ¿qué balance puede hacerse? ¿Pueden ayudar las nuevas directivas a renovar la imagen oficial? ¿Qué influencia puede tener en el resultado de las elecciones generales del 14 de noviembre?

La comunicación el día después

"La comunicación del Gobierno en esta etapa post PASO tiene al menos cuatro elementos distinguibles", señala de forma no particularmente elogiosa Mario Riorda, politólogo experto en comunicación.

"Primero, un modelo descentralizado, donde hay relativa autonomía comunicativa de cada ministerio y de los diferentes actores. Segundo, derivado de esto, una multiplicidad de vocerías, no solo en la Jefatura de Gabinete, pero con una particularidad: prácticamente la totalidad de esas vocerías tienen diferencial de imagen negativa muy consolidada, e incluso híper agravada en algunos casos", enumera el politólogo.

Y sigue: "Tercero, un estilo de agenda torpe, con una colección desordenada y voluntarista de anuncios que en parte se pierden o no se cimientan en la percepción de la sociedad. Cuarto, una falta de perspectiva, particularmente la ausencia de medidas de largo plazo en el discurso". Al revés, lo que se percibe para él es "un énfasis en los ciclos cortos de la política, con una intención electoralista".

Al contrario, la consultora política Shila Vilker, sin entrar en valoraciones personales, ve al menos un cambio sustancial: "Está claro que hubo un giro actitudinal del Gobierno, que es tanto de forma como de fondo", apunta.

Para la directora de Trespuntozero, el giro se ve en varias dimensiones: "Del aborto a la virgen, de las restricciones a las aperturas, del centralismo al federalismo, de un difuso kirchnerismo con formas progresistas a un peronismo ortodoxo más conservador". 

En este esquema, el Presidente aparece en un rol más acotado: el de escuchar a la gente, tarea con la que busca revertir la lejanía a la gente común.

Esto "se materializa en un extraño 'timbreo' esta vez peronizado", describe Vilker a las recorridas barriales de Alberto Fernández que comenzaron en Ensenada el jueves pasado. La actividad "da una pista sobre cómo será esta campaña, antes concentrada en lo local que en lo nacional", y con "una degradación que transforma a los 'argentinos y argentinas' en 'vecinos'", agrega.

Sin la comunicación no se puede, con la comunicación no alcanza

¿Servirán los cambios en el esquema comunicacional para modificar de alguna forma el resultado adverso de las PASO

Vilker es escéptica: "Por ahora se ve pero no se siente". "Pareciera que el 'nuevo gobierno' es algo que sucede en la superestructura mientras la vida cotidiana de la población sigue atormentada por las mismas necesidades", desarrolla la consultora.

Riorda  agrega qu "no hay que separar a la comunicación de la política. La comunicacion es simplemente es el modo en que la política se hace pública, por lo que deja ver lo que la propia política es. En este caso, con serias dificultades para lo que se percibe respecto al oficialismo", señala.

La imagen de la ¿reconciliación?

El último jueves, Cristina y Alberto volvieron a verse las caras por primera vez desde la interna abierta que derivó en el reemplazo de seis ministros, cuando compartieron en el Museo del Bicentenario el anuncio del proyecto para el incentivo de agregados de valor en la agroindustria.

Presidente y vice llegaron cada uno por su lado, charlaron apenas 5 minutos junto con Juan Manzur y Julián Domínguez antes de ingresar y se retiraron cada uno por su lado. En ningún momento estuvieron a solas. 

El nuevo modelo y esta escena pública de concordia, ¿pueden ayudar a superar la imagen del conflicto?

"No lo sabemos, como tampoco sabemos si el shock moral de la foto de Olivos cederá", admite Vilker. "El problema de credibilidad está en el centro de la escena y es un condicionante difícil de superar y que puede opacar las nuevas iniciativas", agrega.

Con el mismo razonamiento que antes, Riorda vuelve a ser crítico. "Con este ritmo (de gobierno) es bastante difícil que la comunicacion sea eficaz. Quizás si hay una eficacia tendrá que ver con el efecto de la expansión del gasto público, pero no necesariamente con el nuevo estilo comunicacional, si es que se lo puede llamar así".

El papel de Alberto

De dar entrevistas todos los días, opinar de todos los temas y ponerse la campaña al hombro, Alberto Fernández pasó a un lugar secundario, con contadas apariciones en público y poco o nulo contacto en on con los medios. 

En cambio, quien tomó un rol protagónico, además de las medidas en sí mismas, es el jefe de Gabinete, que encabezó la mayoría de los anuncios y adquirió el rol de verdadero ministro coordinador.

¿Es posible que el Gobierno se termine debilitando si el Presidente tiene un perfil tan bajo y es ensombrecido por otros funcionarios que están por debajo?

Riorda es claro: "El jefe de Estado está debilitado y seguramente seguirá debilitándose", considera a partir de lo que reflejan los estudios de imagen. Para el politólogo hay justamente "un desdibujamiento de su autoridad que tiene que ver con el modo de presencia pública", lo que "evidentemente sí seguirá impactando en la imagen del Gobierno".

Para Vilker, sin embargo, este hecho puede tener el efecto contrario: "Al revés, más que debilitar, puede favorecer al Gobierno el corrimiento del presidente del centro de la escena", indica, tras el desgaste que sufrió su figura por "la sobreexposición, las contradicciones y la pérdida de credibilidad"

"La incorporación de nuevas figuras oxigena al gobierno y a la coalición e incorpora la dimensión de la acción y la gestión". Más allá de los asuntos pendientes en la interna del oficialismo, la consultora considera que "el nuevo equilibrio favorece al Gobierno, al tiempo que resguarda al Presidente de seguir incurriendo en los errores que desgastaron su imagen y que dilapidaron esa diferencia que aportaba a la coalición".

Más notas de

Javier Slucki

Finalmente, el Gobierno llama a movilizarse el 17 de octubre a las plazas, pero sin actos

En 2020 no hubo movilización y solo se llamó a recordar al 17 de octubre en las redes

El Gobierno extiende la ayuda a los trabajadores de sectores bajos y medios

Raverta dio los detalles del nuevo plan en una conferencia de prensa en Casa Rosada

El Gobierno y el nuevo esquema de comunicación

Al menos por ahora, Alberto y Cristina mantienen la paz en el Frente de Todos

Renunció Elena Highton de Nolasco: cómo es el procedimiento para elegir a un nuevo juez de la Corte Suprema

La Corte Suprema en su composición actual, antes de que Rosatti fuera nombrado presidente del cuerpo

Fútbol con público: hará falta tener una dosis para ingresar al estadio

La prueba piloto para la vuelta al fútbol se realizó en el partido de Argentina-Bolivia en el Monumental, a inicios de mes

Volvió Marcos Peña, pero sigue entre las sombras

Desde que dejó el gobierno en 2019, Peña se dedicó a la consultoría privada

Por qué los intendentes dejan su cargo: el resquicio legal que les permite volver a ser candidatos en 2023

El resquicio legal que permite a los intendentes ser candidatos en 2023

Juntos por el Cambio dio una muestra de unidad para relanzar su campaña

La "foto de familia" de Juntos por el Cambio, con su Mesa Nacional en primer plano y los candidatos ganadores detrás

Quiénes son Juan Manzur, Aníbal Fernández, Jaime Perczyk, Julián Domínguez, Santiago Cafiero, Daniel Filmus y Juan Ross: uno por uno, los nuevos ministros de Alberto Fernández

Alberto Fernández le tomó juramento a los seis nuevos ministros y al vocero Juan Ross esta tarde en la Casa Rosada

Santiago Cafiero, de protegido de Alberto Fernández a blanco de Cristina Kirchner

Otros tiempos: en junio de 2020, Cafiero dio su primer informe ante el Senado y fue recibido por Cristina en su despacho