Los cambios anunciados por el director del Instituto Nacional de Estadística y Censos, Jorge Todesca, quien dijo que hacia 2019 se trabajará en modificaciones en la estructura del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con el objetivo de tomar en cuenta nuevos hábitos de consumo, vuelven a levantar sospechas en el mercado sobre la medición de la inflación. En rigor, analistas esperan que estos cambios sean sólo metodológicos y no acomoditicios, con el fin de maquillar una inflación que se muestra difícil de bajar. Las dudas ya recorren las mesas y no son pocos los economistas que hacen suyas las palabras del famoso primer ministro británico Benjamín Disraeli, quien solía decir que “hay tres tipos de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”.