Los sindicatos nucleados en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) manifestaron su preocupación por la situación de diferentes gremios en el marco de la pandemia. El bloque que coordina el dirigente Omar Viviani hizo foco en la merma salarial del año, los inconvenientes paritarios de algunas organizaciones y los perjuicios del ASPO sobre diferentes sectores productivos de todo el país. “Además de la solidaridad con los trabajadores y los gremios más afectados nos comprometemos a gestionar las reuniones que sean necesarias ante los ministerios correspondientes para dar solución a cada sector”, expresó Viviani.

Durante una reunión virtual el MASA también hizo foco en las suspensiones, despidos y otros aspectos de la crisis económica agravada por el impacto del Covid-19. De allí que el análisis sindical versó en detalle sobre la crítica situación por la que atraviesa el Sindicato de Obreros Colocadores de Azulejos Mosaicos, Graniteros, Lustradores y Porcelaneros, con un 80% del gremio paralizado y la pérdida del poder adquisitivo de los afiliados a la Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante, quienes desde el 2018 no reciben aumento alguno.

Además el bloque de organizaciones remarcó que la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares continúa a la espera de que el Ministerio del Trabajo los convoque a la mesa paritaria. La nómina de gremios en crisis también incluyó al Sindicato Empleados y Obreros Fotográficos y Fotocopistas y la Unión Jockeys de la República Argentina que atraviesan una crítica situación a raíz del parate dispuesto por la pandemia.

Del encuentro participaron Osvaldo Iadarola (Foetra), Juan Palacios (Asociación Telegrafistas y afines de Comunicaciones), Marcos Castro (Capitanes de Ultramar), Norberto Di Próspero (Legislativos), Raúl Quiñones (Sindicato Único de Empleados del Tabaco) y el ex diputado nacional Oscar Romero entre otros.

Hubo coincidencia en el análisis para ponderar la baja del dólar informal a través de las medidas del Gobierno no obstante resaltaron la preocupación “por el aumento de la canasta familiar y el poco control que existe sobre los formadores de precios”.