El PJ porteño apoyó el acuerdo que alcanzó el Gobierno nacional con los principales grupos de bonistas extranjeros para el canje de deuda y reiteró la postura planteada por el presidente Alberto Fernández: "La propuesta no le pide a ningún acreedor que pierda plata, sólo que ganen un poco menos", sostuvieron.

A través de un comunicado en el que remarcaron que "el pueblo argentino defiende la soberanía nacional", defendieron que "la propuesta presentada por el presidente Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán es el resultado de meses de trabajo para conquistar el acuerdo alcanzado y el primer paso para poner a la economía argentina en marcha y sacar el país de la delicada situación en que se encuentra".

"Nuestro gobierno recibió la dura tarea de reestructurar 112 mil millones de dólares de deuda, sumando los bonos que se encuentran bajo ley local y ley extranjera, como producto de las políticas económicas del macrismo. Situación que se sumó a la recesión y desempleo de la economía argentina que angustia a las familias trabajadoras", destacaron.

En medio de un contexto económico complejo que se vio "agravado por la pandemia", el país "requería acciones urgentes que el gobierno encaró: ya se han realizado dos pagos de IFE y se anunció el calendario para el tercero para los argentinos que quedaron sin ingresos, el programa de ATP para cuidar el trabajo y garantizar la producción, la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva para encender la economía y el relanzamiento del Plan Procrear", destacaron.

Para el PJ porteño, "el esfuerzo realizado por la Argentina es claro", ya que "la propuesta no le pide a ningún acreedor que pierda plata, sólo que ganen un poco menos", tal como había planteado el Presidente en los primeros meses de su gestión. "Esto le servirá al Gobierno para trazar una senda de crecimiento, luego de cuatro años de ajuste, atendiendo las necesidades de nuestro Pueblo", remarcaron.

"Como dijo Alberto, el endeudamiento y su repago siempre deben guardar una lógica correlación con el crecimiento de la producción y el empleo. El gobierno encaró la reestructuración de la deuda apuntando a honrar los compromisos de la Argentina sin descuidar a nuestro pueblo. La dilatación de las negociaciones persiguió el único objetivo de condicionar las decisiones de un gobierno popular por parte de los acreedores extranjeros. Como lo hicieron con Braden en la oportunidad que el General recordó dónde está el compromiso del peronismo: 'No nos interesa ser bien considerados en su país al costo de ser un hijo de puta en el nuestro'. La Soberanía Nacional es innegociable", subrayaron desde la filial porteña.

En este sentido, manifestaron: "Saludamos el acuerdo alcanzado, que nuclea a los tres grupos de acreedores y es el primer paso para resolver una deuda imposible y poner el país de pie. Un acuerdo que cumple con todos los estándares adoptados por los mercados financieros internacionales pero que ante todo cumple con nuestra primera prioridad que son los argentinos y las argentinas. Ahora es el momento de no aflojar y salir fortalecidos a dar las luchas pendientes para construir la Argentina que soñamos".