El Papa Francisco también reclama unidad sindical
El Pontífice insiste para que el movimiento obrero y las organizaciones sociales cierren filas
El mensaje del Papa para el movimiento obrero sigue inalterable respecto de la unidad necesaria e inclusiva para los movimientos sociales, mucho más en tiempos de recesión y crisis. Que el ex cardenal Jorge Bergoglio afronte su agenda universal, con el último hito en Panamá, no quita un ápice de especial atención y monitoreo a la realidad de los trabajadores de su país. La prédica por la "unidad" que fue eje en 2015 llega por canales diversos y con el agregado del "hasta que duela", traza que incluye desde ya el peronismo. Francisco mantiene fluída comunicación con sindicatos y movimientos sociales. A semanas de cumplirse un año del 21F, celebrado por el Frente Sindical, la Corriente Federal, las CTA y organizaciones sociales en las avenidas 9 de Julio y Belgrano e incluído el "Lujanazo" misa por la paz y el trabajo de ese arco gremial la estrategia está intacta. Francisco no solo tiene llegada a los sindicatos que plantaron su bandera contra el modelo económico vigente, hay interlocutores sin un ápice de kirchnerismo u otras variantes peronistas no clásicas, que lo consultan a menudo. Cada esquela remitida desde la Santa Sede, arrasa con aquella sentencia de Jaime Durán Barba en cuanto a que "el papa no mide" y la demonización por peronismo del Santo Padre. De allí que fuentes sindicales le remarcaron a BAE Negocios que la concepción de un destacado analista como Massimo Franco, escritor, pensador y periodista italiano tiene absoluta vigencia. "El temor del Vaticano es que este Papa lo desestructura y esa premura también es parte de los sectores más concentrados de la derecha" fenómeno que Franco le remarcó hace tiempo a BAE Negocios que era válido para la Argentina. En su libro "El Vaticano según Francisco", Franco realzó que la consagración ecleciástica de Bergoglio no es casualidad sino consecuencia.
Es por eso que los misiles del círculo rojo a su figura se consideran por sus fieles como "previsibles" en directa proporción a la defensa de la dignidad de los trabajadores, la igualdad social y la consideración del prójimo aún en tiempos de tormentas económicas financieras. "Francisco sabe que, por su impronta, los núcleos del poder mundial lo habían condenado de antemano, no obstante y caso concreto respecto de su país mantiene su siembra y aliento para que no haya mansedumbre en los dirigentes que tienen responsabilidades sociales ineludibles", remarcó otra fuente de la Iglesia a este medio.
Traza ineludible en un año electoral que por la vía que fuere, tendrá a Francisco como protagonista.

