El presidente Alberto Fernández recibió el sábado en la Quinta de Olivos al titular del Sindicato de Camioneros Hugo Moyano. Para lo que se constituyó en el regreso del también presidente de Independiente al escenario público, en plena emergencia por el Covid, su hijo y adjunto de esa organización sindical Pablo Moyano resaltó el “apoyo a la gestión” de gobierno tanto de Fernández como del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Así lo expresó desde la red social Twitter, donde rubricó también que esa dinámica es “para poner de pie la gran Argentina que todos queremos, sea realidad. #SoloUnidosSalimosAdelante”. Hubo almuerzo y una charla que se extendió por varias horas en torno a labor conjunta para desarrollar la recuperación del trabajo en medio de la crisis y para el día después del Coronavirus fueron los ejes que dejaron trascender desde la órbita de Camioneros.

Meses atrás el Presidente había exaltado la figura de Hugo Moyano para el movimiento obrero y lo definió como un ejemplo de dirigente. A la luz de lo visto en Olivos la relación del Jefe de Estado,  como también la de Kicillof, con esa organización continúa intacta.

En cuestión de “tiempos políticos” el encuentro tiene valor estratégico no solo para el sindicato de Moyano sino también para otras organizaciones, que incluso sin el poder de fuego de ese sindicato, están alineadas en reclamar una renovación de la CGT .

De hecho cuando trabajadores y trabajadoras de la Algodonera Avellaneda del Grupo Vicentín fueran agredidas por una patota y ejecutivos de esa firma, la semana que finalizada, Pablo Moyano aseveró que “ante este tipo de atropellos la CGT ni se pronuncia” ocasión en la que anticipó que “llegará el momento de tener una casa de los trabajadores para proteger a todos los compañeros”.