CONGRESO

El Senado busca dictaminar Ficha Limpia mañana pero la sesión se posterga a ordinarias

Sin chances de que se prorroguen las extraordinarias hasta el 28 de febrero, el proyecto podrá ser llevado al recinto recién a partir del 1 de marzo. Los votos clave y el “Principio de Revelación”

El Senado mañana se reunirá a las 15 para tratar el proyecto de Ficha Limpia en la comisión de Asuntos Constitucionales. Si bien todo indica que conseguirán las firmas para dictaminarlo, la iniciativa tendrá que ser llevada al recinto recién a partir del 1 de marzo. En Casa Rosada aseguran que la van a querer sesionar “lo antes posible”.

Al tratarse de una ley electoral, el Gobierno necesita de 37 votos para aprobarla (la mayoría absoluta del total de los miembros) y la vicepresidenta Victoria Villarruel no puede desempatar. El peronismo, abroquelado en 34 bancas que maneja el senador José Mayans, está decidido a frenarlo bajo la acusación de que se trata de un proyecto que busca proscribir a Cristina Kirchner.

El oficialismo necesita que todos sus aliados apoyen la iniciativa para conseguir la mitad más uno. Como en el Senado se espera una semana desde el dictamen, y las extraordinarias culminan este 21 de febrero, no dan los tiempos para incluirla en el temario de las sesiones que buscan convocar para este jueves y viernes. La única forma de incluir Ficha Limpia esta semana es con dos tercios; no los tienen.

Hay cuatro senadores que serán clave a la hora de pronosticar el aterrizaje del proyecto en el Senado: los santacruceños, José María Carambia y Natalia Gadano, y los misioneros, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce. Cuando se trató en Diputados, Sergio Acevedo se opuso y José Garrido se ausentó (Por Santa Cruz); mientras que los misioneros, si bien votaron a favor, al principio impulsaron modificaciones. Querían incluir delitos informáticos ("la Ficha Limpia digital").

En ese sentido, la reunión de mañana será decisiva: si los misioneros insisten con modificar el texto, por más que aprueben el proyecto tendrá que volver a Diputados para que la Cámara originaria recibe esos cambios.

El Principio de Revelación puede jugarle una mala pasada a quienes no quieren que se apruebe el proyecto: lo cierto es que ningún bloque “dialoguista” quiere cargarse con la responsabilidad de modificar o rechazar el proyecto, por lo que es probable que todos aprieten el botón verde a libro cerrado. Los números están para que se abra esa puerta: dependerá de qué tanto quiere el Gobierno que se apruebe.

Si bien el Ejecutivo se abanderó de la iniciativa en esta oportunidad, en dos oportunidades en Diputados no dieron quórum. El año pasado, incluso, en Balcarce 50 se desligaban del proyecto: “Es agenda del PRO”, decían. A eso se suma que la polarización con CFK, quien no podría ser candidata de ser aprobado el proyecto al cumplir con el requisito de doble conforme por un delito de corrupción, le resulta útil al oficialismo en términos electorales: el propio diputado José Luis Espert afirmó, la semana pasada, que le “encantaría” competir con Cristina en estas elecciones.

Sin posibilidades de que los libertarios rechacen el proyecto que, esta vez, fue firmado por el presidente Javier Milei, lo que pueden orquestar es convencer a los aliados suficientes para que se ausenten, se abstengan o rechacen el proyecto. Por lo pronto, nadie quiere pagar ese costo.

Lo cierto es que, si los números para Ficha Limpia no están, lo habitual es que no se llame a sesión para un proyecto que va a ser rechazado. Según le aseguraron a BAE Negocios fuentes de Casa Rosada, ellos sí lo ven posible en este caso. En el Gobierno consideran que es “políticamente” inconveniente archivar el proyecto durante el resto del año. Prefieren llevarlo al recinto “lo antes posible, para que se apruebe", y arriesgarse a que no tengan los votos y el proyecto muera.

Si lo mantuviesen cajoneado hasta después de las elecciones, cuando el oficialismo ampliará su representatividad en el Senado, podrían volver a plantearlo cuando tengan los votos y no perder la “media sanción” que se dio en la Cámara baja este año, ya que se mantiene vigente por dos años. En cambio, si va al recinto y se rechaza en el Senado, no podrán volver a tratarlo por el resto del año legislativo y en 2026 tendrían que comenzar con el procedimiento desde cero.

Por lo pronto, el poroteo de los votos para Ficha Limpia quedará para marzo. La única posibilidad de acelerar su tratamiento, descontando que consigan dos tercios para forzarlo en el temario esta semana, es si el Ejecutivo extiende las extraordinarias hasta fines de febrero. Está descartado, puesto que el Gobierno necesita esa semana entre el 21 y el 28 de febrero para designar a los jueces de la Corte Suprema por decreto: será la última oportunidad, puesto que la Constitución solo permite nombramientos en comisión si se ejecutan mientras el Senado está en receso.

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