El Senado realizaba este mediodía la segunda jornada de debate sobre el proyecto para regular el teletrabajo, con la participación de la Unión Industrial Argentina (UIA) y el Instituto para el Desarrollo Empresarial (IDEA), entre otros.

La Comisión de Trabajo se reúne por videoconferencia con la participación del vicepresidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, la líder de la Red de Abogados de Empresa Brenda Puig, en representación de IDEA.

También asisten Pablo De Luca, en representación de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA);  y Ramiro Albrieu en nombre del Centro de Implementación de Políticas Públicas (CIPPEC), entre otros.

El Senado continúa así el debate iniciado la semana pasada sobre el proyecto para establecer un marco regulatorio sobre el teletrabajo, modalidad extendida a causa de la pandemia y el aislamiento social.

El jueves pasado el oficialismo aceptó avanzar en modificaciones en la iniciativa que tuvo media sanción en Diputados luego de que el bloque de Juntos por el Cambio pidiera retoques, algo que de concretarse obligaría a devolver la iniciativa a la Cámara baja.

En ese debate, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, pidió que esta modalidad laboral "irreversible" por el contexto de la pandemia se encuadre dentro de la Ley de Contrato de Trabajo.

Moroni señaló que el coronavirus "ha venido para quedarse", por lo que esa modalidad de tareas "va a estar ahí el día que termine" el aislamiento social y enfatizó que se trata de "un modo del contrato de trabajo" y "no una categoría nueva de trabajadores".

Sobre el punto de reversibilidad que consta en la normativa, una cuestión que generó discrepancias entre algunos sectores sindicales, el ministro aclaró que "parte de los principios generales del derecho, que se menciona en el Código Civil y Comercial, que es el principio del buena fe".

Moroni rechazó así cuestionamientos del sector empresario sobre la posibilidad de que el empleado decida revertir la situación de teletrabajo y retorne al lugar físico anterior por decisión propia, e insistió con que "el marco de buena fe debe ser exigido".