Con un Bloque Justicialista dividido y en libertad de acción, un Frente para la Victoria abroquelado en el apoyo irrestricto a su líder y una bancada de Cambiemos decidida a ir a fondo en apoyo de la medida judicial, el Senado deberá resolver hoy si autoriza o no los allanamientos a los domicilios de la ex presidenta Cristina Kirchner.

Los procedimientos que fueran encomendados por el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa que investiga los presuntos pagos de coimas en la obra pública durante el kirchnerismo, incluyen las viviendas que la senadora posee en las localidades de Río Gallegos y El Calafate en la provincia de Santa Cruz y el departamento ubicado en el barrio porteño de Recoleta.

La medida judicial generó polémicas y acrecentó las divisiones que desde hace un largo rato se vienen evidenciando hacía el interior del bloque que comanda Miguel Ángel Pichetto; al punto que dentro del bando dispuesto a hacer lugar a la medida judicial, además del rionegrino, se ubicaron senadores como Rodolfo Urtubey (Salta) y Dalmacio Mera (Catamarca) mientras que que quedaron en la vereda de enfrente hombres como José Mayans (Formosa), Rubén Uñac (San Juan) y Pedro Guastavino (Entre Ríos).

Ambos sectores esgrimieron argumentos de peso; para Mayans, la requisitoria de Bonadio "tiende a dar un golpe mediático" y esconde la intención de "humillar" a la senadora a la que consideró como la persona "que tiene intención de voto muy fuerte", incluso superando en la actualidad al presidente Mauricio Macri.

"El pedido de allanamiento, una vez que el juez amplió sus fundamentos resolutivos, no debe ser trabado toda vez que se trata de una medida de prueba y no se puede impedir la prosecución de la investigación", argumentó por su parte Pichetto, quien dispuesto a poner una de cal y otra de arena advirtió también que el bloque que preside "sostiene el principio de que no se puede desaforar al senador en una etapa en la que no hay sentencia".

Por el lado del FpV, no existen dudas; cerraran filas en torno a su jefa aunque hasta ayer no tenían certezas respecto a si el oficialismo lograría juntar los votos necesarios.

En tanto que desde el bloque de Cambiemos, necesitado de los votos del peronismo dialoguista, no muestran fisuras respecto a avalar la petición de Bonadio, aunque resta saber si la asunción en Paraguay del presidente electo Mario Abdo Benítez, generará algunas deserciones. En la misma sesión, el Senado deberá tratar el proyecto de extinción de dominio, una figura jurídica que permite al Estado recuperar los bienes obtenidos y usados por el delito, incluida la corrupción.