El Senado eligió hoy por  unanimidad a todas sus autoridades, entre las cuales fue  ratificado el oficialista Federico Pinedo como presidente  provisional, pero debió someter a votación la propuesta del  kirchnerismo de nombrar a la ex diputada Juliana Di Tullio en una  prosecretaría, que fue rechazada por amplio margen.

La ex presidenta Cristina Kirchner no asistió a la sesión  preparatoria de la Cámara alta pero su bloque, el Frente para la  Victoria (FPV), dio pelea por la prosecretaría de coordinación  operativa, cargo que se disputó con el Interbloque Federal de  Juan Carlos Romero.

En primer lugar, los senadores decidieron por unanimidad la  continuidad de Pinedo como presidente provisional de la Cámara,  el segundo peldaño en la línea sucesoria detrás de la vicepresidenta Gabriela Michetti, y eligieron al justicialista  santafesino Omar Perotti como vice.

Como vicepresidente primero ratificaron al oficialista  pampeano Juan Carlos Marino y como vicepresidenta segunda fue  elegida la kirchnerista chaqueña Inés Pilatti Vergara, dado que  al FPV le correspondía ese cargo por ser la tercera fuerza de la  Cámara alta.

Los secretarios administrativo y parlamentario, Helio Rebot y  Juan Tunessi, respectivamente -ambos de Cambiemos-, fueron  ratificados al igual que los prosecretarios Mario Daniele y Eric Calcagno (PJ), pero no hubo consenso al momento de ocupar la  prosecretaría de coordinación operativa.

El jefe del Interbloque Federal, Juan Carlos Romero, propuso  ratificar en ese cargo a Ángel Torres, un hombre de su confianza,  pero su par del FPV, Marcelo Fuentes, argumentó que le  “corresponde a la tercera fuerza del Senado” y en consecuencia  propuso a Di Tullio.

Además, Fuentes remarcó que se trataba de una “cuestión de  género” debido a que todos los secretarios y prosecretarios son  hombres, y señaló: “Estamos proponiendo a la ex diputada Juliana Di Tullio, profundamente comprometida con las causas populares y  de género”.

El neuquino sostuvo, además, que la “pacífica tradición de  este cuerpo es respetar las mayorías y minorías, sin artilugios  ni alianzas artificiales”, en una alusión al acuerdo que 24 horas  antes habían tejido Cambiemos, el Bloque Justicialista y el  Interbloque Federal, para bloquearle al kirchnerismo el acceso a  ese cargo.

A su turno, el jefe de la bancada justicialista, Miguel  Pichetto, pidió someter el cargo a votación debido a la falta de  acuerdo y anticipó que su bloque tendría “libertad de acción”,  debido a que las senadoras que lo integran le habían planteado,  puertas adentro, que apoyarían la designación de una mujer por  cuestión de género.

Aún con el apoyo de las senadoras justicialistas el FPV perdió  ampliamente la votación, dado que la designación de Torres  recibió 44 votos a favor y 18 en contra, aunque entre los nombres  de los senadores que votaron hubo dos sorpresas.

Entre los 18 votos en contra -que apoyaban la designación de  Di Tullio- no sólo estuvieron las senadoras del PJ InÚs Blas,  Norma Durango, Silvina García Larraburu, Sigrid Kunath, Cristina  López Valverde y Beatriz Mirkin, sino tambiÚn JosÚ Mayans y  Daniel Lovera.

El primero es formoseño y es, del Bloque Justicialista, el que  critica con mayor dureza al Gobierno y suele diferenciarse en su  discurso de la línea de colaboración que impuso Pichetto, lo cual  genera algunos cortocircuitos hacia adentro del bloque.

Lovera es pampeano y responde al gobernador de esa provincia,  Carlos Verna, abiertamente enfrentado con el presidente Mauricio Macri.

La discusión por el cargo dejó como tema pendiente para el año  parlamentario una propuesta hecha por García Larraburu: modificar  el reglamento del Senado para garantizar la paridad de género en  el esquema de autoridades de la Cámara.