Mientras lentamente baja el agua de los campos y salen a cuentagotas algunas de las declaraciones de emergencia que hacen falta, el campo reforzará la idea “histórica” para que el gobierno bonaerense invierta en la mejora de los caminos rurales. Para eso en las próximas semanas apuntará a que la provincia eleve su presupuesto de cara al 2018, pero deberá ser sin un aumento en los impuestos. El objetivo es que para el otoño, el productor pueda sacar sus alimentos pese a las lluvias.

Afiliados de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), coincidieron en señalar a BAE Negocios que con el voto del campo a favor de Cambiemos, “es hora de pedir la reparación de los caminos, para lo cual se debe hacer un refuerzo en el presupuesto hacia los municipios”.

Este será el tema principal que tratará la entidad el jueves en su reunión mensual de Consejo Directivo. Todo indica que cada sociedad rural se acercará a su municipio correspondiente para pedir que éste incluya el refuerzo presupuestario, pero sin que eso signifique un aumento en la tasa vial del cual aceptaran sólo una “actualización que no deberá estar por arriba de la inflación”. Sucede que hay “una asfixia impositiva que hace que las mayor parte de las producciones tengan un margen muy pequeño”, un tema que ya el Gobierno nacional se comprometió a resolver con el nuevo Congreso.

Para los hombres de campo, el sector fue uno de los motores que hizo que la recaudación aumente un 40 por ciento. Y esto se hizo visible en los votos de cada municipio que pese a las inundaciones, el electorado no sólo volvió a dar su confianza a la gobernadora María Eugenia Vidal, sino que en la mayoría de los casos, el porcentaje creció respecto de las PASO.