“Por el alto costo argentino.” Esa es la respuesta que dan en público muchos empresarios cuando se les pregunta cuál es la razón fundamental por la que la lluvia de inversiones aún no llega. Pero en privado la respuesta no suele ser la misma, y muchos hombres de negocios acuerdan que el atraso cambiario ya empieza a ser tan pesado como la fuerte presión tributaria o el alza de los salarios medidos en dólares. Y es que algunos empresarios especulan que, con una inflación en diciembre cercana al 2,5% y un IPC anual que ronda el 24%, la divisa verde debería ubicarse hoy mas cerca de los 21 pesos para empezar a recuperar competitividad. Ejemplo claro de que las reformas tributarias son lindas promesas a futuro, pero que el presente se mide más en pesos en que proyectos.