Leandro Báez, uno de los hijos del detenido empresario Lázaro Báez, reiteró hoy que su padre era quien decidía todo en sus empresas y que mantenía vínculo directo con el fallecido ex presidente Néstor Kirchner y luego siguió el trato con Cristina Kirchner.

"Lázaro decía 'yo manejo la caja'", recordó el menor de sus dos hijos varones al prestar declaración indagatoria en el juicio oral por la llamada "ruta del dinero K" que se le sigue junto a su padre y sus tres hermanos.

Además, sostuvo que se enteró que figuraba como beneficiario en cuentas en el exterior a raíz de la apertura de la causa judicial por lavado de activos a su padre, con quien dijo estar "confrontado".

Ante el Tribunal Oral Federal 4, Leandro ratificó, como ya lo hizo en los escritos presentados durante sus declaraciones indagatorias en el caso, que su padre resolvía todo, que era amigo de Néstor Kirchner y luego siguió hablando con Cristina Kirchner, tras la muerte del ex presidente.

De hecho contó que cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia de la Nación acompañó a su padre Lázaro a visitarlo a la Casa Rosada e hicieron una especie de "tour" por el lugar.

Tras la muerte del ex presidente, "Lázaro Báez se reunía con Cristina (Kirchner)", explicó, y recordó que también conoce a Máximo Kirchner por encuentros familiares, como asados que compartían.

Sobre las cuentas off shore, Leandro Báez dijo que se enteró en 2013 que figuraba como beneficiario en la cuenta con la causa judicial", y a través del programa del periodista Jorge Lanata.

Leandro y sus tres hermanos -Martín, Melina y Luciana- son juzgados junto a su padre y otros acusados, como el arrepentido Leonardo Fariña, por maniobras de lavado de activos por millones de dólares provenientes de la obra pública en Santa Cruz en el gobierno del kirchnerismo.

"De los fondos en el exterior me enteré en el 2013", sostuvo, y afirmó que hasta ahora no pudo hablar del tema con su padre.

"No tuve oportunidad de aclarar el tema con Lázaro, estoy medio confrontado", dijo al Tribunal Oral Federal 4 en la audiencia del juicio por la llamada "ruta del dinero K".

Al ser consultado sobre su vínculo con su hermano Martín, dijo que tampoco habló el tema con él porque "era muy cerrado".

Báez respondió preguntas del fiscal Abel Córdoba y de las querellas del caso.

Ante una pregunta del fiscal sostuvo no saber "en cuantas cuentas aparece ni por cuánto dinero", y que su pasaporte estaba en la oficina de su padre en Río Gallegos.

Esto lo aclaró porque una copia del mismo se adjuntó como documentación a las cuentas off shore, donde era beneficiario junto a sus tres hermanos.

Además relató que viajó a China y otros lugares junto a su hermano Martín -detenido junto a su padre en esta causa- para acompañarlo, "conocer y abrir un poco la cabeza".

Leandro dijo que a esos viajes lo mandaba su padre, que él tenía 21 años y que en uno de ellos viajó con Javier Sánchez Caballero, de la firma Iecsa, porque se negociaba la construcción de dos represas en el sur del país.

El hijo de Báez recordó que cobraba unos 250.000 pesos por su trabajo en las empresas del padre y que viajó a Francia, España y China.

Sobre el arrepentido Leonardo Fariña, sostuvo que "trataba con Lázaro directamente".

Al concluir la indagatoria del hijo de Báez, el Tribunal Oral Federal 4 comenzó a escuchar al arrepentido Fariña.