No hizo falta esperar que el Senado comience a tratar la reforma laboral para que los números oficiales muestren el camino que está tomando el empleo. Los monotributistas crecieron cinco veces más que los trabajadores en relación de dependencia, y junto con la construcción, son los que empujan los números positivos. En el otro extremo, la industria sigue dando signos de alerta y el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, estudia reducir unos 35.000 puestos de la planta estatal. No es la única presión sobre el sector. El presidente Mauricio Macri, al presentar el Consenso Fiscal con las provincias que se discute ahora en el Congreso, advirtió que si el Estado sigue “compitiendo con salarios más altos, el sector privado no va a poder generar la mano de obra que necesita”. Una invitación al recorte y al cuentapropismo como salida, lejos de la idea de un pais industrial.