El gobierno decidió avanzar en el Congreso la semana próxima con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) cuyo objetivo es reducir la burocracia del Estado. Ayer, diputados y senadores oficialistas se reunieron en la Casa Rosada con distintos funcionarios, entre ellos, el ministro Transporte, Guillermo Dietrich y el secretario de Fortalecimiento Institucional de la Jefatura de Gabinete, Fernando Sánchez, para analizar los distintos argumentos para defender la medida presidencial ante los legisladores opositores.

Fueron de la partida los senadores Luis Naidenoff (jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara alta), Silvia Giacoppo, y Pedro Braillard Poccard, y los diputados Nicolás Massot, Pablo Tonelli, Luis Petri y Fernando Iglesias. "Analizamos la necesidad y la urgencia del decreto", explicó uno de los asistentes a la reunión que ratificó la intención del Ejecutivo de aprobar el dictamen de comisión el martes de la semana que viene, una vez que se conforme la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo.

En el encuentro descartaron por ahoa la posibilidad de incluir algunos aspectos del decreto vía leyes, y se centraron en avanzar con la aprobación del texto en la comisión, ya que cuentan con las firmas necesarias en el cuerpo parlamentario donde será debatido.

Cambiemos tiene 8 de los 16 lugares por lo que además se quedará con la presidencia de la comisión. El formoseño Luis Naidenoff, la jujeña Silvia Giacoppo o el correntino Pedro Braillard Poccard, son los tres nombres en danza para quedarse con el mando.

Además, integrarán la bicameral María Teresa González, Daniel Lovera y Guillermo Snopek, del bloque Justicialista; la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, y la salteña Cristina Fiore Viñuales; y los diputados de Cambiemos Pablo Tonelli, Fernando Iglesias, Ezequiel Fernández Langan, Martín Hernández y Luis Petri; los kirchneristas Marcos Cleri y Máximo Kirchner, y el justicialista Pablo Kosiner.

El decreto que fue publicado el pasado 10 de enero, incluye un conjunto de más de cuarenta normas para reducir los trámites que ahora debían hacer las empresas para operar en el país, al tiempo que habilita nuevas prácticas en el sector de finanzas y transporte, destinadas a reducir costos y ganar competitividad.

Los diputados y senadores de Cambiemos saben que, si bien podrían conseguir un dictamen de mayoría, si la oposición se unificara podría dejar sin efecto el DNU al rechazarlo en ambas Cámaras, razón por la que no descartaron convertir en proyecto de ley algunos aspectos del texto.

Sin embargo, según confían en las filas oficialistas, el decreto podría ser tratado y aprobado -aunque con lo justo- en la Cámara baja, donde, a pesar de no tener mayoría, apuntarán a sumar algunos votos del interbloque Argentina Federal. El kirchnerismo y el massimo ya adelantaron su rechazo.