La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado se reunió ayer por primera vez y concluyó con un discurso furibundo del jefe del Bloque Justicialista, Miguel Pichetto, que se molestó cuando el oficialismo y el kirchnerismo pusieron sobre la mesa el pedido de desafuero de la ex presidenta Cristina Fernández.

La reunión, cuyo único tema de agenda era la elección de las autoridades de la comisión, terminó de forma abrupta luego de que Pichetto acusara al oficialismo de "no cumplir los acuerdos" y de "aprovechar la coyuntura para buscar un título", tras lo cual abandonó el salón, dejando al resto de los senadores en silencio durante algunos segundos.

La comisión de Asuntos Constitucionales tiene pendiente el tratamiento del desafuero de la senadora del FpV, solicitado por el juez Claudio Bonadio en el marco de la causa que investiga el presunto intento de encubrimiento de los iraníes acusados por el atentado a la AMIA, a través del memorándum de entendimiento con Irán.

Si bien los senadores de Cambiemos y del PJ tenían un entendimiento previo para postergar esa discusión, el senador oficialista Ernesto Martínez señaló que "quedaron pendientes en la comisión una cantidad de temas, entre ellos los pedidos de desafuero de algunos senadores" y pidió que "el primer miércoles que vuelva a reunirse la comisión tengan tratamiento". En rigor, el único pedido de desafuero pendiente es el de la ex presidenta.

"No me molesta para nada que cada uno defienda su postura. Me molesta cuando no se cumplen las reglas, cuando se incurre en la estupidez y plantean temas que no están en agenda. La reunión de hoy era solo para elegir autoridades", expresó el jefe del Bloque Justicialista.