El presidente Alberto Fernández pidió no plantear una falsa opción entre ayudar a la clase media y a los sectores populares y señaló que el Gobierno nacional se está ocupando de atender las necesidades de "todos los argentinos".

Además, remarcó que la situación de los comercios es compleja porque no sólo se trata de las restricciones a la apertura sino que, los negocios que tienen permiso para funcionar, encuentran que no tienen clientes.

"La crisis del capitalismo es que no hay consumidores", señaló el mandatario en la conferencia posterior al anuncio de la extensión de la cuarentena hasta el 7 de junio.

Puso como ejemplo que "la Ciudad de Buenos Aires habilitó el 60% de la economía que podía funcionar. De ellos, el 40% abrió y vendió sólo el 30% de lo que vendía antes".

"Se les deja abrir el negocio pero hay una retracción de la gente que no consume. No se trata de abrir el consumo o el comercio porque los clientes no aparecen porque ven correctamente que hay un riesgo de estar en las calles", remarcó el jefe de Estado, quien estuvo acompañado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el gobernador bonaerense, Axel Kicllof.

También planteó que hay 400.000 personas que van a recibir un préstamo que se comenzará a pagar en enero y que alcanza a los pequeños comerciantes.

Remarcó en tanto, que no se plantee una dicotomía entre quienes cuestionan la ayuda social y la contraponen con la asistencia a los comerciantes.

"Tuvimos que pasar por la disputa entre la economía y la salud. No quiero entrar en la disputa entre ayudar a la clase media o a los sectores menos pudientes., Tenemos que ayudar a la gente, a todos los argentinos".

Y puntualizó que "en la pandemia descubrimos que había  millones de personas que el Estado no registró" y que se descubrieron con el Ingreso Familiar de Emergencia ( IFE).