Mientras batallan con la oposición en el Congreso para aprobar el Presupuesto 2019, ayer, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se reunieron por primera vez para avanzar formalmente en el traspaso de las empresas de energía eléctrica Edesur y Edenor a la órbita de la provincia y la ciudad de Buenos Aires.

A fines de julio pasado el presidente Mauricio Macri ratificó lo que era un pedido de los gobernadores peronistas. "Le estamos traspasando Edenor y Edesur a la provincia de Buenos Aires porque es más justo, porque es la manera de ir equilibrando el gasto estatal para que el Estado no se vuelva una mochila", señaló el mandatario en aquél momento, en medio del debate por el ajuste de $100.000 millones que los distritos deberán realizar el año próximo.

Ayer por la tarde en el despacho de Frigerio en la Casa Rosada se empezaron a discutir los detalles operativos para que las administraciones de Vidal y Rodríguez Larreta se hagan cargo del control de las compañías proveedoras de energía eléctrica a partir del 1° enero de 2019. El secretario de Energía, Javier Iguacel, fue el encargado de brindar algunos números, tan sólo un día después de que circularan rumores sobre su eventual alejamiento del Gobierno nacional por los desmanejos en el tema de las compensaciones a las distribuidoras de gas por la reciente devaluación.

Según fuentes gubernamentales, en el caso de la provincia, el costo para mantener la tarifa social de luz será de $8.000 millones, en tanto la Ciudad debería desembolsar aproximadamente $2.000 millones.

Las negociaciones para concretar ese traspaso resultaron menos dificultosas que las de la transferencia de los subsidios al transporte. No sólo porque los costos para ambas jurisdicciones son mucho menores a los que deberán afrontar para financiar el sistema de trenes y colectivos de pasajeros, sino también porque hace tiempo que desde un sector del Poder Ejecutivo nacional pujan por llevar adelante esa medida en pos de "lograr un esquema más equitativo" pero también para dar una muestra desde la propia alianza Cambiemos de que hay predisposición a colaborar para alcanzar el déficit cero y cumplir así con las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Desde Balcarce 50 sostuvieron que el traspaso de Edenor y Edesur "no significa un gran esfuerzo en materia financiera para la provincia y la Ciudad, ya que son empresas privadas y los Estados sólo deberán fijar y regular las tarifas. El único costo será subsidiar a quienes tienen tarifa social".