El triunvirato se deshizo. Y ayer fue literalmente. La falta de Héctor Daer a la reunión del Consejo Directivo levantó sospechas (una vez más) de las crecientes fisuras en la CGT. "Está de vacaciones", reiteraron en la sede de Azopardo. Sin embargo, detrás de una computadora, la cuenta de Twitter del titular de Sanidad mostraba como, en el mismo momento en el cual se llevaba a cabo el encuentro cegetista, Daer inauguraba un centro de formación técnico. Pero no fue el único gran ausente.

También quedaron vacías las sillas ocupadas por los "gordos". Por decantación no participó del encuentro el hermano del secretario general, Rodolfo Daer, titular de Alimentación. El histórico Armando Cavallieri, de Comercio, fue otro de los que no se acercó a la sede de Azopardo 802. Igual medida tomaron los representantes de la UOM. Quien sí dijo presente de este grupo fue Victor Santa María, de porteros. "Está peleado a muerte con Macri", se escuchó en los pasillos. Un dato: ocupó la silla de Héctor Daer.

A pesar de haber prestado su sede para un encuentro entre Moyano y Barrionuevo a fines de diciembre, Gerardo Martínez (Uocra) no fue partícipe del Consejo Directivo, al igual que José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Sergio Romero (UDA) y Andrés Rodríguez, de UPCN.

El motivo principal de las ausencias es un secreto a voces: creen que Hugo Moyano quiere defender sus causas judiciales con la unidad de todo el movimiento obrero. "Los que tengan cuestiones personales no deberían usar la CGT como paraguas", en resumen de Romero.