Empresarios y dirigentes ruralistas cuestionaron hoy las nuevas medidas económicas anunciadas por el Gobierno, que reimplanta un esquema de retenciones a las exportaciones. Mientras una cámara de industriales pymes reclamó incluso pesificar la energía y congelar precios por seis meses para superar la crítica situación, desde el campo advirtieron que las medidas son para "financiar la timba financiera y al FMI".

La administración de Mauricio Macri anunció este lunes el restablecimiento de los derechos de exportación a las actividades agrícolas e industriales para intentar eliminar el déficit fiscal primario en 2019 y así obtener equilibrio en las cuentas públicas.

Daniel Funes de Rioja, presidente de COPAL, entidad que congrega a las industrias alimenticias, se refirió al mensaje enviado por el Presidente e indicó que le pareció "importante", si se toma en cuenta "el punto de vista de la complejidad de la semana pasada". 

"No cabe la menor duda de que estamos frente a un momento delicado en el que hacía falta un mensaje contundente del Presidente", evaluó en declaraciones al canal TN.

Sin embargo, criticó: "La necesidad fiscal la entendemos, pero queremos que el Gobierno también entienda y poco a poco lleguemos a una competitividad que permita exportar".

A su turno, el ex presidente de CAME Osvaldo Cornide consideró que el jefe de Estado "ha vuelto a referirse a la peor crisis argentina", pero "lo peor no pasó: se nos viene encima".

"Se plantean las cosas al revés, primero cerrar las cuentas y luego crecer. Lo correcto sería, primero el desarrollo y después o simultáneamente la racionalización", sostuvo Cornide.

"Hay que estimular las fuerzas productivas primero y endeudarse para crecer y no especular. Así lo hizo (Arturo) Frondizi", agregó el empresario, recordando al ex presidente desarrollista.

Por su parte, el vocal de la UIA José Urtubey evaluó: "Lo que hay que hacer es buscar cómo vamos a pagar la cuenta de la forma más eficiente posible". 

"Que el ajuste lo termine pagando la producción, que son quienes deberían encender los motores del desarrollo para pagar las cuentas, es contraproducente", apuntó en diálogo con Radio Mitre.

En tanto, Industriales Pymes Argentinos (IPA) consideró que el Gobierno "debe tomar de manera urgente una medida que pesifique la energía y un congelamiento de los precios por seis meses".

Así lo manifestó el presidente de la entidad, Daniel Rosato, en un comunicado.

Resaltó que "el mercado no resistiría operar sin financiamiento", al tiempo que pidió "acordar con las proveedoras de energía para decirles que el precio está sobrevaluado en la Argentina para la industria". 

Rosato alertó a Dujovne que "el costo variable de la electricidad y el gas impacta directamente en la góndola de los supermercados".

Aclaró que las Pymes no tienen "ninguna posibilidad de un acuerdo de precios lo que provocará un gran desabastecimiento" y añadió que "no podemos vender a un precio en pesos y al otro día por el aumento del dólar tener que vender a otro".

Las voces del campo

Aunque con críticas, la Sociedad Rural apoyó la decisión del gobierno reimplantar un esquema de retenciones. En un comunicado, la entidad presidida por Daniel Pelegrina, aseguró que los derechos de exportación "son instrumentos distorsivos que desalientan la producción, la inversión, el empleo y el comercio exterior". Sin embargo, prometió que "el campo continuará una vez más, colaborando con toda iniciativa que apunte a proyectar a nuestra Nación definitivamente en el sendero del desarrollo".

Algo similar fue la posición de Carbap, la Confederación que agrupa a 114 Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa. Su presidente, Matías de Velazco, afirmó que "en principio, con las retenciones no estamos de acuerdo" y se quejó porque "sólo se grava al rubro exportador". 

No obstante, indicó que desde el sector ruralista que encabeza entienden "el contexto donde está la Argentina y que la carga se va a repartir entre varios sectores". 

"Por ahora, en este sentido no habrá reacciones del campo", indicó el dirigente y aclaró que estarán atentos a que "las provincias y los municipios no apliquen más impuestos al agro". 

En declaraciones a la agencia NA, sostuvo que "en la medida que veamos que el ajuste viene en serio y no es una crisis más, veremos qué hacer". 

El presidente del Grupo Los Grobo y referente del sector sojero, Gustavo Grobocopatel, advirtió que "las retenciones son un instrumento negativo" y aseguró que "en un contexto en el que todos vamos a perder mucho, el Gobierno tiene en el campo un empuje".

"Hay una debilidad económica y mala praxis en algunos temas", evaluó el empresario, quien señaló: "Esta crisis fue un poco por todo". 

El presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Omar Príncipe reflexionó: "se condena otra vez a los pequeños y medianos productores, sin diferenciarlos, a pagar más para sostener la timba financiera y al FMI".

"No son buenas noticias. Estamos muy preocupados. Lo primero a decir es que las medidas afectan a muchos sectores, pero desde la Federación Agraria debemos hablar en primer lugar por los pequeños y medianos productores a los que representamos, a lo largo de todo el país", dijo. 

Señaló que "se trata de un segmento de la producción que ya venía complicado, con falta de financiamiento, inflación y suba de tarifas, más altísimas tasas de interés".

"Está claro que de acá en más habrá dos dólares distintos. Uno para pagar insumos y otro para vender, con retenciones. En trigo o en maíz, habrá que restar el 10% al valor, con un trigo ya sembrado se cambian las reglas de juego. Hay muchos que se endeudaron para sembrar maíz y se modifica el escenario", alertó.