En estrategia variopintas los sindicatos y las centrales obreras se debaten entre los coletazos y olas de la economía respecto a un posible encuentro con el Ejecutivo Nacional. Algunos especulan que Cambiemos trata de jugar algunas fichas para desactivar el paro general que decretó la CGT para el martes 25. Consideran que acentuaron esa jugada con el diario del lunes, donde el triunviro Carlos Acuña reiteró que la medida de fuerza no tiene posibilidad de repliegue.

Fuentes de Azopardo semblantearon una metáfora: "Algunos funcionarios actúan como si integraran una división antiexplosivos". Desmentidas de invitación alguna mediante, la posible "juntada" comenzó a tejerse en los pasillos del Labour 20, desarrollado la semana pasada en Mendoza, donde funcionarios encabezados por el flamante Ministerio de Producción y Trabajo, Dante Sica, secundado por Joge Triaca, comenzaron a hilvanar una mesa de café con dirigentes de Azopardo, con señaló este medio. Al evento internacional que se cumplió en tierra cuyana, asistieron entre otros el triunviro Héctor Daer y el titular de UOCRA Gerardo Martínez, ambos enrolados en la falange más dialoguista de Azopardo. Al cierre de esta edición, el triunviro Juan Carlos Schmid le confirmó a "Crónica" que "en la CGT no hemos recibido ninguna invitación formal por parte de ninguna autoridad del Gobierno". Empero en cuanto a buenos entendedores algunos envites del Gobierno no llegan precisamente con protocolo oficial.

Sin dudas la efervescente atmósfera cegetista tiene su influencia en cualquier alternativa, como también que la CTA y Camioneros más el arco del Frente Sindical coincidan para la misma semana con medidas de fuerza y movilizaciones.

Los sindicatos están muy atentos a que desde la restructuración ministerial en plan de dudoso ahorro prespuestario, Sica quedó como número 1 de su área específica con potestad sobre Trabajo. El economista llegó a su función con la inmediata misión de tratar de bajar la intensidad de las llamas en sectores como las automotrices y metalúrgicas, con buena relación con el sector sindical y empresario. La inquietud es develar si sus aceitados conctactos podrán frenar la huelga.