La polémica por los nombramientos de familiares en la función pública no llegará al ámbito legislativo, donde el oficialismo necesita generar los consensos más amplios posibles para sancionar leyes.

Fuentes legislativas de Cambiemos señalaron que el gesto de trasparencia que se le intenta dar a la sociedad con la decisión presidencial, no podría prosperar en el Congreso donde, además de ser el terreno de negociación con los sectores de la oposición y los gobernadores del PJ que deben preservar, una medida similar a la que tomó el Ejecutivo podría afectarlos directamente. "Casi todos los empleados de planta transitoria en el Congreso son familiares de algún diputado o senador, no importa el color político, se trata de tener gente de confianza", grafican desde el oficialismo, donde no creen que estén dadas las condiciones políticas para seguir los pasos de la Casa Rosada al terreno de la leyes.

"Si llegáramos a eliminar familiares de la planta del Congreso, acá no queda nadie", aseguran voceros de Cambiemos.

En el Senado, donde en 2015 dieron de baja cerca de dos mil nombramientos, creen que la tarea está cumplida y no habrá necesidad de más anuncios de ajustes en el futuro. En Diputados, en tanto, la prioridad es preservar la buena sintonía con la oposición y no complicarle el escenario de diálogo que el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, mantiene con las distintas bancadas.

"No se lo puede poner a Emilio (Monzó) en el incómodo lugar de recortar nombramientos de familiares que afecten las relaciones con la oposición. En Diputados es necesaria la constante negociación con los distintos sectores del peronismo y hay que ser cuidadosos. No podemos avanzar de un plumazo a costa de que se caigan acuerdos", analizan en Cambiemos.

De llegar una medida que pueda disgustar a la oposición, no vendrá desde la presidencia de la Cámara sino desde la Casa Rosada, desde donde se digitan las relaciones políticas, pero no será este año.